El Método Obama: Cómo lograr una proyección personal asertiva


“Todo comunica: cómo luces, cómo te mueves, cómo das la mano, cómo aceptas los halagos y las derrotas. El “Fenómeno Obama” ha devuelto a las portadas todos los conceptos modernos de la imagen, la comunicación, el marketing y el crecimiento personal cimentado en las cosas sencillas y el bienestar interior.”
- Rupert L. Swan (El Método Obama)


En términos de comunicación, a menudo nos concentramos únicamente en lo que decimos, y no en cómo lo decimos, olvidando que el 93% del significado de un mensaje se transmite a través de métodos no verbales. 

La kinesia es una rama de la comunicación a la cual los propios comunicadores no estamos acostumbrados. En ocasiones recibimos alguna información introductoria pero nunca llegamos a familiarizarnos verdaderamente con ella. (En mi caso, de no haber sido por los cursos de comunicación oral cuando estudié en Lenguas Modernas, no sabría absolutamente nada al respecto). No obstante, es un campo que debemos aprender y dominar para hacer un análisis acertado y un efectivo manejo de los procesos comunicativos.

El libro "El Método Obama" de Rupert L. Swan nos adentra  a esa disciplina de una forma entretenida y con un ejemplo claro y contemporáneo de una figura pública mundial que vino a refrescar el paradigma tradicional de la relación con públicos en el ámbito político y social. En el texto podremos conocer 100 secretos o tips para lograr una imagen asertiva tanto a nivel estético como lingüístico.

Aquí encontrarás las guías básicas que debés considerar para causar un impacto positivo a tu alrededor. 



1.       Vestir bien no significa vestir caro ni usar prendas elaboradas
Es importante utilizar prendas que reflejen nuestra personalidad y nos hagan sentir cómodos. Una prenda cara que nos haga ver incómodos puede perjudicar nuestra apariencia. Más que aparentar, debemos enfocarnos en proyectar.

Por otra parte, vestirnos correctamente es una forma de expresar respeto por una situación social concreta y por las personas relacionadas con esta. Si en alguna ocasión dudamos de qué ponernos, lo más recomendable es utilizar un look sencillo y discreto (Clásico no equivale a aburrido).

Y no olvidés mantener buenos hábitos de higiene, desde mantener una boca sana hasta usar un perfume discreto que te haga oler bien.

2.       Los detalles: menos es más
Uno de los pilares del buen vestir son los complementos. Y, sea cual sea la tendencia, la máxima aplicar es la de “menos es más”. En términos de etiqueta, se dice que la cantidad máxima a vestir son cinco accesorios. Las personas discretas no pasan desapercibidas, pues la discreción es una cualidad asociada a la elegancia.

Y si vistes un accesorio que te caracterice, como pañuelos, chalecos, pulseras, etc., agregar un rasgo distintivo a tu personalidad.

3.       Energía en la mirada y la postura
Hay que cuidar la vista y procurar el buen estado de la visión en todo momento. Anteojos oscuros para el día; vista limpia, fresca y expresiva cuando se conversa. No olvidemos procurar tener un sueño reparador que permita una mirada cargada de energía. Recordá que los ojos también hablan. “La mirada es la primera fase del entendimiento y presenta el grado de intimidad existente entre las personas”.

De igual manera debemos cuidar la postura para no parecer cansados ni desinteresados ante las personas con quienes conversamos. Caminar con pasos firmes y adoptar una postura que refleje una posición optimista siempre atraerá la atención de los demás por la proyección se seguridad.

4.       Expresiones y saludos
Sonrisa, risa y carcajadas, apretón de manos, abrazos, utilización del espacio. Estos son algunos de los elementos que caracterizan la socialización y los momentos para crear una buena impresión en los demás. No los des por sentado. Aprendé a impactar a los otros a través de estas acciones.

5.       Al hablar, tené cuidado de no caer en la demagogia ni en el monólogo.
Decí lo que verdaderamente sentís, infórmate antes de hablar y no recurrás al sensacionalismo para ganar adeptos. Cuando conversés, mantené en mente que no estás ahí únicamente para hablar y hablar; también es tu responsabilidad escuchar a los demás e interactuar con ellos. La buena proyección también se obtiene al respetar al otro.

No olvidés mantenerte informado de los temas de actualidad y cultura general. Tus intereses y conocimientos dicen mucho de la persona que sos.

6.       Actitud: arremangarse las mangas cuando sea necesario

La imagen también se proyecta en nuestras actitudes ante las dificultades y el trabajo en colectivo. Si es necesario que te arremangués las mangas para sacar adelante una tarea y ayudar a alguien más, causarás una impresión genuina y duradera que superará cualquier otra proyección anterior.

Si luego de leer estos consejos y de analizar el libro seguís interesado en cnonocer más acerca de este tema, te recomiendo ver este video preparado por The History Channel, donde podrás ver algunos análisis del lenguaje corporal utilizado por personalidades a nivel mundial.


Secrets of Body Language (History Channel Feature)












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