miércoles, 5 de abril de 2017

Storytelling en relaciones públicas: Cuando la comunicación se traduce en conexión efectiva

Publicado originalmente en el blog de CCK Centroamérica el 30 de marzo de 2017


Antes de explicar en qué consiste el storytelling, por favor piense un minuto en lo siguiente: ¿Cuál es su película favorita? ¿Por qué es de su agrado? ¿Qué la hace única o diferente según su propia percepción? ¿Se identifica con el protagonista? ¿Por qué le atrae la trama? Ahora piense que ve la foto de Phan Thị Kim Phúc (“la niña del napalm”), la niña vietnamita de apenas nueve años que en 1972 fue gravemente quemada, y corrió fuera de la población quitándose los restos de su ropa en llamas. ¿Qué le transmite esa imagen?

Las historias o narraciones se han compartido en todas las culturas como medio para entretener, educar, mantener la cultura o inculcar un sistema de valores morales. No obstante, hoy más que nunca, en un mundo bombardeado y saturado de información y donde se nos dificulta poner atención a lo que es realmente relevante, la narración de historias -textuales o visuales- se mantiene vigente y se confirma como la manera más clara, natural e inmediata de crear relaciones funcionales y efectivas.

No cabe duda de que la mejor manera de transmitir una idea es contar una historia, porque nos conecta, nos vincula, nos hace parte de ella. Cuando dos o más personas comparten creencias comunes y se conectan a partir de ellas, el resultado es la comunicación más humana, transparente y relacional que pueda suceder. Por ello, emplear las técnicas de narración de historias es un camino mucho más atractivo y efectivo que centrarse solamente en datos y estadísticas: los datos definitivamente son importantes, pero presentados llanamente pueden ser aburridos y pasar desapercibidos, mientras que las historias nos emocionan, nos hacen reír, llorar y, sí, también comprar. Y es aquí donde precisamente el storytelling asume un papel relevante en la práctica de las relaciones públicas.

Nuestro propósito como comunicadores se centra en la creación de conexiones genuinas entre las organizaciones y sus audiencias para derivar en funciones o resultados de mutuo beneficio. Crear esa relación no es fácil; primero debemos descubrir cuál es esa verdad humana en la cual convergen organización y audiencia — empleados, socios, accionistas o clientes- y a partir de la cual surgen y se comparten emociones. Luego, debemos invertir algunas horas en la construcción de mensajes que resuenen emocionalmente con la audiencia. Este denominador emocional común también es conocido como empatía, y la empatía bien lograda genera confianza, influencia y fidelidad; en una palabra: relaciones.

Las historias bien narradas son ilustrativas, se recuerdan con facilidad y permiten crear profundas conexiones y experiencias personales con los clientes. La ciencia está en atraer al público y despertar su interés y curiosidad, involucrándolo en el relato e incluso convirtiéndolo en protagonista del conflicto o del desenlace. Una vez que se haya identificado con la historia y sus personajes, la comprensión del mensaje central será fluida, muy posiblemente genere un comportamiento o vínculo deseado, y construirá una reputación más sólida, inspiradora y expandida.

Si aún no se siente cómodo con integrar la narración en sus tácticas de comunicación le invito a recordar el mejor chiste que le hayan contado en su vida o el cuento que más le emocionaba escuchar cuando niño. ¿Recuerda la moraleja aprendida y las sensaciones que tuvo al escucharlos? Si decide aplicar el storytelling en las estrategias de comunicación de su organización podría lograr un impacto así de fuerte, efectivo y duradero.



A nivel de animación de historias, PIXAR se ha catapultado como el gran realizador no sólo técnicamente, sino también en cuanto a argumentos, moralejas y relacionamiento con la audiencia


domingo, 26 de marzo de 2017

6 cosas que aprendí cuando creí saberlo todo sobre mí


Escarmientos que se aprenden a la fuerza cuando el corazón ocupa tiempo para entender lo que la razón ya sabe

Chocar contra pared no es fácil. Venimos con impulso, con supuesta dirección y de pronto nos topamos un muro inesperado que nos detiene y nos impacta, nos causa rasguños -o quebraduras, todo depende del golpe- y nos hace analizar si la ruta que traíamos era la correcta, si usamos el mapa o las direcciones adecuadas, o si solo nos encontramos frente a un accidente.
Pues bien, ayer tuve esa experiencia otra vez en mi vida, pero aunque casi indolora e instantánea, fue demasiado aleccionadora. En resumen, tuve seis lecciones de vida en una hora:
  1. El orgullo puede jugar diferentes papeles en la vida: puede llenarnos de dignidad en momentos de humillación, de satisfacción por logros alcanzados, de aire y prepotencia cuando nos vemos amenazados, o bien, puede darnos un consejo realmente inesperado, como cuando te hace darte cuenta de que te metiste en el lugar equivocado y no podés quedarte ahí porque significaría retroceder.
  2. A menudo hablamos de cerrar capítulos en la vida, pero es probable que algunos tan solo deban abandonarse. A menudo quedamos enganchados de pasiones y motivaciones intensas, que aún al día de hoy pueden estremecernos fuertemente, pero el hecho de que se mantengan vivas de alguna manera no quiere decir que deban merecer nuestra atención total o desviarnos de lo que hoy somos y tenemos. Hay que reconocer su energía, pero canalizar su trascendencia.
  3. Tan importante es saber lo que no se quiere en la vida, como aceptar donde estamos. Negar lo evidente es como tapar el sol con un dedo. Estamos donde estamos porque hemos hecho cosas y tomado decisiones que así lo han determinado. Y hay que reconocer que aceptarlo también requiere valentía. No porque el mundo nos bombardee con la ilusión de que hay que dedicarnos a lo que nos apasiona hay que tirarse de cabeza y hacerlo. Es más valiente, práctico, real e inteligente transferir nuestra pasión a aquello que hacemos.
  4. Las crisis existenciales son recurrentes -y necesarias-. En ocasiones toman semanas, en otras horas, o incluso tan solo algunos momentos, pero las reconoceremos por la confrontación de posiciones y creencias que nos causan un golpe en el pecho. En cualquier caso, lo importante es asumirlas, enfrentarlas y tomar una decisión al respecto. Esos serán los momentos que marquen nuestra madurez y crecimiento.
  5. Dedicar un tiempo a la introspección es tan indispensable para existir como hidratarse. No requiere grandes inversiones de tiempo o desplazamientos a la playa o a la montaña (aunque esto claro que ayuda). pero tan solo dedicarse unas horas a conciencia, individualmente, reflexionando sobre nuestro propósito personal y lo que nos hace individuos completos nos da la ignición y dirección necesaria para continuar nuestro camino.
  6. Así como no debemos comparar nuestro capítulo 3 frente al número 20 de otra persona, tampoco debemos apresurarnos por crear demasiados capítulos en nuestra trama. Cada quien tiene su historia y cada historia tiene su tiempo. No por correr mucho llegaremos antes. La vida tiene su manera de darnos lo que ocupamos y lo que merecemos, sin importar lo que hagan los demás.

Y al final del día la lección principal es que el corazón es terco, muy terco, y por eso necesita algunos empujones para entender lo que la intuición y la razón ya saben, aún cuando se lo han dicho miles de veces.



sábado, 18 de marzo de 2017

25 años después: Las moralejas vigentes de la Bella y la Bestia






De niños nos ilusiona su fantasía; de adultos comprendemos que hay mucho más tras esa narrativa


Trailer oficial de la versión 2017 de La Bella y la Bestia


Poco más de una hora después de salir del cine, aún empachada por las palomitas y la gaseosa, sigo fascinada con la actuación de Emma Watson, la cautivadora humanidad de la Bestia, y la capacidad de Disney de regresarme en cuerpo y alma al momento en que tenía 10 años y entendí que el cine y la literatura serían dos de mis pasiones en la vida. Incluso, no dejo de pensar en lo espectacularmente maravillosa que es esta adaptación en términos cinematográficos, una versión que me encanta aún más que la original y que ingresa sin duda en mi Top 10 de pelis inevitables.
Pero no me voy a dedicar a hacer una crítica, ni a lanzar spoilers, ni a mencionar lo que me parece bueno o malo. Para eso cada uno de ustedes tendrá tiempo de verla y sacar sus conclusiones. Lo que quiero es compartir una lectura ahora que es más fácil verla con realismo y con un poco más de sensatez que cuando la descubrimos hace dos décadas y media y solo pensábamos que era lindiiiiiiiisima y cautivadora, una lectura a partir de moralejas que no perderán vigencia en el corto plazo.

  1. Ser una persona apegada a sus convicciones y actuar consecuentemente requiere valentía y fortaleza. a) En primer lugar y en un plano muy sencillo, Bella es intelectualmente fuerte y desafiante para sus pares, no cae en los juegos de los demás ni se deja intimidar por Gastón o Bestia. Ni hablemos de que ser una persona culta en una villa provincial ya es tremendo desafío para el pueblo (tal y como hoy es un reto conocer, analizar e informarse con veracidad de un poco de todo cuando las redes sociales nos recetan entretenimiento y negativismo). b) En segundo lugar y en un plano más ético, para Bella sería muy fácil haber seguido con su vida y dejar a su padre en el calabozo -ya él había vivido su vida por así decirlo-, o haber dejado a Bestia moribundo en la nieve, pero tomó las decisiones más difíciles, sacrificando su seguridad con tal de que alguien más estuviera mejor.
  2. Humanidad no es sólo ser vulnerable, también es comprender al otro y su historia. A) Bella, en su fragilidad humana, podría nunca haber entendido la irrealidad de un castillo encantado y sus habitantes, menos la actitud altanera de Bestia, pero su curiosidad la llevó al menos ponerse en su lugar, y suavizar su postura hacia él. La conclusión acá es que no tenemos porqué quedarnos con la impresión que recibimos de los demás y su entorno, hay que tratar de comprender porqué la gente actúa como actúa y qué los lleva a estar en la condición actual. b) Bestia, en su calidad de monstruo poderoso al borde de quedar hechizado para siempre, podría haber retenido a Bella como compañía aún sabiendo que si no lo amaba al menos ya no lo odiaría, pero le otorgó la libertad porque comprendió lo importante que su papá era para ella. Y es justamente ahí donde la vulnerabilidad humana de Bestia se completa y completa su redención: se pone en los zapatos de ella y deja cualquier rastro de egoísmo con tal de que ella se reúna con Maurice y sea feliz.
  3. La sociedad siempre querrá que seamos parte del montón, y nos intimidará hasta hacernos creer en cosas que ni siquiera analizamos. Tacharemos de locos a quienes tienen intereses diferentes y satanizaremos aquello que desconocemos y no entendemos -más aún si hay algún populista ignorante como Gastón con propaganda en medio-. El pueblo entero critica a Bella por su “peculiaridad” de ser una chica culta y lectora y no seguir los estándares de la provincia -en la versión animada incluso se criticaba fuertemente a Maurice por ser inventor-, y cuando el mismo Maurice busca ayuda para rescatar a Bella, el pueblo no hace más que reírse. Claro está que cuando tienen pruebas de la existencia de Bestia, lo más sencillo es agruparse para deshacerse de él, porque lo desconocido será una amenaza para nuestros estándares, siempre. No hay mayor novedad acá.
  4. La gratitud es la mejor de las cualidades y la que nos hace realmente valorar lo que tenemos y porqué lo tenemos. Un corazón agradecido de verdad no cae en compromisos; entiende, analiza, abraza y regresa a retribuir aquello que alguna vez recibió. Bella experimenta esto en dos ocasiones: al regresar a Maurice y al regresar al castillo.
  5. Más que un sentimiento, el amor es una decisión. Será trillado pero lo cierto es que es así. Los criados del palacio saben que para que el hechizo se rompa, Bestia debe enamorarse de Bella y Bella debe enamorarse genuinamente de Bestia, con todo el reto que significa reconocer y enamorarse de una figura así, pues una cosa es sentir, y otra cosa cosa caer en cuenta, aceptar y decidir. Bella decide -y lo expresa- tarde, por todo el fin dramático que necesita la historia, pero el punto es que decide.
Probablemente haya más insights en esta película, con mayor revelación en esta nueva versión, tal y como sucede con cualquier fábula literaria, pero rescato estos porque hoy, más que nunca, esas moralejas siguen vigentes con fuerza en nuestra realidad. Si ya la vieron, no olviden compartir en comentarios alguna otra conclusión o moraleja que hayan interpretado.



jueves, 16 de marzo de 2017

Comprensiones repentinas

No son epifanías, tan solo componen una lista de conclusiones aleatorias que destellaron en mi cabeza en los últimos días.


Desde hace un par semanas quiero escribir en mi diario de gratitud algunas cosas que he ido interiorizando recientemente; algunas con más sorpresa que otras, otras con más pensamiento racional, pero al fin de cuentas todas con mucha humildad y reflexión. Pero preferí dejarlas acá como un compromiso conmigo misma que no puedo volver a obviar.
  1. Soy una enamorada de la vida, y tan sólo el hecho de respirar profundo y ver la luz del sol me inspira poderosamente.
  2. Nunca he tenido un objetivo definido en la vida más que a) ser feliz, b) hacer feliz a quienes quiero, 3) hacer el bien y no inmiscuirme en lo que no tiene que ver conmigo.
  3. No sabía que en realidad podía llegar a motivar y a alentar a otras personas en momentos clave (aunque yo lo desconozca) con cosas tan sencillas como un buen post, un comentario en Facebook, una imagen en Instagram... A veces creo que más que poner cosas interesantes, el corazón y la intuición le dicen a uno: “ponelo, a alguien le servirá”.
  4. Hay algo en mí que emite confianza y cercanía en los demás, aún cuando no me lo proponga, y eso significa que estoy haciendo las cosas bien como persona.
  5. Tengo mil intereses en la vida, pero nos los puedo desarrollar todos porque cuando tomo uno, me apasiono y me sumerjo a profundidad…
  6. Necesito el poder reparador del silencio diario, en parte porque me ayuda a ordenarme, tener claridad y tranquilizarme, pero también porque aprovecho mejor mi tiempo.
  7. He aprendido a dejar de sobrepensar las cosas y a confiar más en mi análisis inmediato e intuición, y desde entonces me angustio menos.
  8. Con demasiada frecuencia la gente habla y critica por una necesidad de aprobación y superioridad, pero pocas veces realmente se detienen a pensar si lo que dicen o dicen aprobar tiene sentido y es concordante con sus convicciones.
  9. Pensar diferente o incluso no ser parte del montón a menudo trae incomodidades para uno mismo, pero si uno es valiente y leal consigo, crecerá en respeto propio y no hay mayor riqueza.
  10. La noche sana y supera casi todo. Al final del día solo hay que ver cómo podemos ser mejores a la mañana siguiente, descansar y poner todo en las manos de Dios con fe y esperanza.