sábado, 21 de junio de 2014

¡Gracias Sele!

Decir que el 20 de junio de 2014 fue emocionante e histórico es poco. Han pasado casi 12 horas desde el pitazo final del partido entre nuestra Sele e Italia y aún no me recompongo (ni creo que lo haga mañana). Millones de ticos, centroamericanos y ciudadanos del mundo entero están gritando y aplaudiendo esta magnífica clasificación a octavos de final del Mundial. Y aunque en mi post anterior ya narré grosso modo mi celebración de este día, quiero decirles a ustedes, muchachos de La Sele, que lo que siento en el pecho, en mi corazón, en mi sangre, es pura adrenalina y admiración.

Así que sin más palabras, quiero agradecerles en nombre de todo este país y de los ticos en otras naciones por esta emoción infinita y por los recuerdos eternos que están grabando en nuestras memorias y en nuestra historia.

Gracias totales por:


1.  Tres golazos en un partido inaugural y un partido sin tarjetas amarillas.




2.  Por jugar inteligentemente, bien parados, anticipando las jugadas y propiciando el error del rival.





3.  Porque en el Grupo de la Muerte; somos el equipo Pura Vida.



4.  Por hacer que el mundo entero hable de nosotros y que nuestros antiguos detractores 
     ahora nos alaben.




    Y ponernos en boca del mundo entero con 3.2 millones tweets (20/06/2014):




4.  Por unir a un país entero en una mancha roja, pero roja de pasión.



   (Y lograr que entonemos juntos el himno más hermoso del mundo).


 Himno Nacional de Costa Rica, Partido contra Italia, Brasil 2014


5.  Por lograr los titulares más bellos de la historia del fútbol tico.

Costa Rica se gradúa ante Italia
Costa Rica en el bronce
    

6.  Por mostrarnos que puede más la convicción, la táctica, y la unión que la carga y 
     trayectoria de tres campeonas mundiales.


7.  Por cumplir sus sueños; nuestros sueños, y llevarnos a creer que podemos lograr más.



8.  Por iniciar un nuevo capítulo en nuestro fútbol





Y como estoy segura de que esta fiesta seguirá -porque así lo han demostrado-, espero seguir la lista pronto.

Así que uniendo las palabras de David Patey y las de José Ramón Fernández: 

¡Abrazo de gol; abrazo de fe! ¡¡¡Que viva Costa Rica!!!




PD 1:  ¡Y al finalizar la fase de grupos nos dan el orgullo de clasificar de primeros en el "Grupo de la Muerte", con tres ex-campeonas del mundo! Le ganamos a dos, sacamos a una antes de jugar con ella y pusimos a las otras dos a matarse por la clasificación a octavos en el juego final. Sólo permitimos un gol en contra… Y tras de todo, en todos los partidos jugados, nos llevamos al jugador del partido: Joel CampbellBryan Ruíz González y Keylor Navas. ¡¿Así o más claro?!










viernes, 20 de junio de 2014

Pinto: ¡Disculpame!

¡Hola profe! Usted no me conoce pero evidentemente yo a usted sí. Soy una de los 4.5 millones de ticos que hoy están disfrutando el éxtasis futbolístico que usted y La Sele nos han regalado. Desde el sábado pasado estoy con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta cada vez que hablo de nuestro equipo y cada vez que veo los programas y revistas mundialistas por tele. Simplemente no puedo contener la emoción de ver el excelente trabajo de los muchachos y la respuesta fraterna de un país que se cobija bajo el blanco, azul y rojo.

Tengo que confesarle que, a pesar de la garra y los buenos resultados de la eliminatoria, siempre dije que el cuadro y usted iban a ir a pasear a Brasil… y lo decía por los errores que se veían en la cancha, o por los comentarios que a veces usted emitía en los medios. Pero tengo que reconocer que pequé de incrédula -como muchas veces acostumbramos a hacer los ticos- y en menos de una semana usted me ha callado la boca con hechos, no con argumentos.

Si le digo que con el gol de Oscar Duarte ante Uruguay se me salieron las lágrimas a chorros por primera vez gracias al fútbol, no le miento. Lloré… ¡y me desgalillé! Mis cuerdas vocales me dolieron por dos días… y hoy… hoy me levanté con un ánimo que no tenia desde hace por lo menos cinco años. Hoy iba en el bus al trabajo con una inquietud  en el pecho: iba cantando en mi cabeza y quería gritarle al mundo que hoy la historia nos sonreiría. Y así fue. Con mis compañeros del trabajo vi el partido, grité, salté, celebré el gol, recibí la llamada emocionada de mi mamá festejando el primer tiempo, me fundí en el abrazo más hermoso y salí a la calle a celebrar con tantas voces… Y de regreso a casa, quería abrazar a todas las personas que me encontraba y gritarle a todos los carros que pasaban por la calle. Hoy viví el mejor partido que le he visto a cualquier selección nacional: un partido perfectamente espectacular. Y para eso profe, no tengo palabras de agradecimiento.

Hace 24 años apenas empezaba a entender de fútbol cuando vi la hazaña de Italia 90 en un tele de perillas… Y aunque uno siempre sueña con los escenarios y las probabilidades más milagrosas del mundo, nunca, nunca, nunca hubiera pensado que volvería a ver algo similar o que incluso viviría esta alegría extaciante que siento hoy. Hoy 20 de junio de 2014, al igual que el de 1990, será un día inolvidable en mi memoria y en mi corazón.

¡Gracias profe Pinto! Gracias por llenarnos de dicha, por motivar a esos muchachos a que den lo mejor en el campo de batalla, por hacer que nuestros corazones estén al borde del colapso, y por poner el nombre de nuestra querida Costa Rica en la boca del mundo entero. ¡Mil disculpas por no haber creído antes! Un abrazo y a seguir adelante con todo, que si de por sí ya este Brasil 2014 es de los mejores mundiales de la historia, ustedes lo convertirán en una hazaña épica para Tiquicia y para Latinoamérica.




 

Los titulares de la FIFA que nos han puesto la piel de gallina.



Y los comentarios de Faitelson también.








sábado, 31 de mayo de 2014

La única regla para tomar decisiones

“Hacer las cosas adecuadas quizá no sea siempre fácil, 
pero es siempre lo adecuado”.
- John C. Maxwell


Es probable que a la mayoría de personas se les dificulte tomar decisiones tanto como a mí, sobre todo cuando hay que decidir pasos a seguir hacia al futuro. Esa debe ser una condición humana natural frente a la incertidumbre. Frecuentemente nos debatimos ante situaciones en las que debemos escoger un camino entre lo que es conveniente (desde el punto de vista del interés) y lo que es adecuado (desde el punto de vista de la rectitud), y aunque nuestros principios suelen estar incrustados en nuestra personalidad y carácter, no siempre es fácil seguirlos.

Por otra parte, existen otros momentos en los que decidir no es tan fácil como decir sí o no, aún cuando sabemos cuál es la respuesta correcta a una determinada situación. En esos momentos nos encontramos ante un dilema que enfrenta nuestra ética contra la necesidad, la urgencia o el simple compromiso social, y así nuestra integridad moral es puesta en entredicho. Tal enfrentamiento nos golpea y nos devasta, porque nos debatimos entre lo que debemos hacer, lo que queremos hacer y lo que la circunstancia nos obliga a hacer. Es entonces cuando la encrucijada se vuelve confusa.

En ese preciso punto de inflexión sale a flote nuestra ética: ese conjunto de reglas, estándares y valores que moldean nuestra forma de pensar y de actuar y que determinan en gran medida nuestra integridad y dignidad humana. Y si bien la ética es un concepto más etereo y subjetivo, defendible y debatible según las experiencias y realidades de cada individuo, existe un elemento común mediante el cual valoramos su fortaleza. 

De acuerdo con John Maxwell, reconocido experto en liderazgo, "sólo existe un tipo de ética", tanto para la vida personal, como espiritual, como para la sociedad y para los negocios. Y esa ética está fundamentada en un único principio: la Regla de Oro (tratar a los demás como yo deseo ser tratado). Maxwell expone que la Regla de Oro es lo más cercano a un principio universal, porque la aceptan casi todas las personas, en casi todas las religiones y en casi todos los contextosAdemás, es fácil de entender, representa una filosofía ganadora para todos, y funciona como una brújula cuando se necesita dirección.


Factores que pueden repercutir en la Regla de Oro

Aún cuando creamos saber lo que se debería hacer en determinada situación, debemos sopesar si alguno de estos factores se encuentra presente o si está influyendo en las opciones que estamos valorando: 
  1. Presión: puede llevar a decisiones emocionales, apresuradas, carentes de verdad o de compromiso.
  2. Placer: suele conllevar a soluciones egoístas y cortoplacistas.
  3. Poder: recibir, abusar o perder poder pueden ser acciones que condicionen nuestro criterio y actuar.
  4. Orgullo: la necesidad de ser el ganador o de exaltar nuestro ego lleva frecuentemente a decisiones incorrectas y hasta perjudiciales. 
  5. Prioridades mal identificadas: pueden convertir que lo insignificantes se vuelva importante, y que lo importante se convierta en insignificante.

¿Cómo valorar la integridad ante cualquier situación?

Por supuesto que no existen respuestas únicas para saber qué debemos hacer ante X o Y situación; no obstante, lo que sí podemos hacer es cuestionar y valorar si lo que vamos a hacer es ético y si podremos vivir tranquilamente sabiendo que lo hicimos. Para ello tan sólo basta preguntarse lo siguiente:


¿Cómo me gustaría que me trataran en esta situación?

Así que la próxima vez que se encuentre ante una decisión difícil que involucre una relación con otras personas o que ponga en juego su integridad moral hágase esta pregunta y tenga presente que todo lo que haga parte de su carácter, el cual va mucho más allá de hablar. Su carácter depende de hacer lo correcto en el momento indicado. 








martes, 25 de marzo de 2014

La pasión de enseñar

Este post es una continuación de Humanismo y educación: el nuevo renacimiento. Sí, han pasado más de dos años desde que escribí esa entrada, pero con el pasar de los días me convenzo más de que la educación es realmente una pasión en mi vida. Aprender y enseñar son las cosas que me hacen más feliz y con las cuales verdaderamente logro tener alguna trascendencia y satisfacción.

Como podrán haberse dado cuenta, soy una gran fanática del cine. Siempre paso analizando temas, moralejas, guiones, personajes, técnicas de rodaje y edición. Esta es una forma de arte que combina muchas otras expresiones artísticas para exaltar los sentimientos y la razón. Y por supuesto, es una gran manera de desarrollar criticismo.

Como hace algún tiempo compartí una lista de cintas relacionadas al mundo de la educación -formal e informal, o más bien social-, me pareció justo hacer una recopilación de títulos impactantes acerca de la docencia y de la importancia de la formación basada en valores. La lista está en orden cronológico por producción, y puedo asegurar que todas han calado en mis puntos de vista en mayor o menor medida, pero ninguna ha pasado desapercibida en absoluto.

¡Disfruten y aprovechen estas joyas! (Cada vez se hace mas difícil encontrar buenos títulos como estos en cartelera).





1)  Dead Poets Society (1989)



2)  Scent of a Woman (1992)



3)  School Ties (1992)



4 ) With Honors (1994)



5)  Dangerous Minds (1995)



6)  Good Will Hunting (1997)



7)  Music of the Heart (1999)



8)  Finding Forester (2000)



9)  Mona Lisa Smile (2003)



10) Take the Lead (2006)



11)  The Ron Clark Story (2006)



12) Freedom Writers (2007)



13) Beyond the Blackboard (2011)



Bonus Clip: Won't Back Down (2012)









sábado, 22 de marzo de 2014

Gente Positiva, Gente Negativa


"Dar el ejemplo no es la principal manera 
de influir en los demás, es la única".
- Albert Einstein


Pues sí. De todos los tipos de personas que existen sobre la faz de la tierra, sólo hay dos que determinan la realización de las cosas, y con ellas, la satisfacción de las personas: la gente positiva y la gente negativa. Y es precisamente la percepción de sus entornos y la reacción que tienen ante la vida la que determina el resultado de sus acciones y de su existencia.  

Con un título tan sencillo pero tan directo, el libro "Gente Positiva, Gente Negativa" de Germán Castaños nos lleva de la mano y paso a paso por la vitrina el optimismo y sus ventajas. Este consultor argentino en coaching, marketing y emprendedurismo indica en la introducción que este es un material para "descubrir, desarrollar, potenciar e inventar optimistas", para que aprovechemos las oportunidades que la vida nos presenta cada día.

A través de capítulos cortos, citas realmente impactantes y datos curiosos, el autor nos explica que el optimismo está intimamente ligado a la creatividad y a la intuición. ¡Y realmente creo que tiene razón! No hay mayor capacidad de logro que cuando dejamos volar nuestra imaginación, libre de preconceptos, estereotipos, y formalidades que generalmente existen para controlar o contener iniciativas. No es que abogue por la subversión o el irrespeto, sino que es necesario comprender que lo posible sólo es realizable cuando confiamos en la intuición, en la ilusión y en la capacidad de ver lo invisible. Sólo así podremos innovar o reinventar nuestros métodos para obtener mejores resultados.

La gran característica que diferencia al optimista del pesimista es que el primero cree que las cosas siempre se pueden hacer mejor, o sea que huye del conformismo. Y eso le permite asimilar los fracasos, accidentes y errores como parte fundamental del aprendizaje, en vez de tomarlos como golpes fatales del destino.

De esta manera, el optimista se destaca por su resiliencia y continúa adelante con sus propósitos a pesar de los obstáculos. Alimenta su espíritu y ejercita sus fortalezas para salir adelante. Y es consciente de que sus ideas y esfuerzos siempre son valiosos.

Si lo que necesitás es inspiración para salir del atasco, "Gente Positiva, Gente Negativa" te presentará muchas historias clave para tomar como ejemplo y mantenerte con una actitud ganadora y asertiva.




viernes, 21 de marzo de 2014

Explicando la felicidad

Todos añoramos la felicidad más allá de la simple alegría, por ello muchas veces nos preguntamos cual será el camino para llegar a ella, y mejor aún, para mantenerse en ella. Pues bien, voy a revelar un pequeño gran secreto que a mí me ha funcionado a lo largo de los años sin falta.

Ese truquito es simple, pero su resultado es una emoción-sensación-estado mental de satisfacción y éxtasis inigualable. Y sé que lo que acabo de decir suena egoísta, pero en realidad tiene que ver más con los demás que con uno mismo.

La clave para ser feliz -al menos para mí-es una ecuación que combina mi propósito personal, el servicio a quienes me rodean, y una actitud de agradecimiento por todo lo que la vida me depara.

Mi propósito personal se centra en ser alguien con impacto positivo en los demás individuos que comparten sus días conmigo. La acción de servicio parte del principio de que todo lo que cosechamos se debe a lo que sembramos; así que para tener una vida sin grandes obstáculos primero hay que ayudar a despejar el camino de los otros de una forma desinteresada. Y la actitud de agradecimiento surge cuando aprendemos que todo -absolutamente todo- tiene una razón y un momento para ocurrir. De ahí que cuando comprendemos el valor de las experiencias y los momentos nuestra perspectiva de la vida cambia radicalmente.

En los últimos años, me he topado con conocidos a quienes tenía mucho tiempo sin ver. Compañeros, profesores, gente cuyo camino alguna vez se cruzó con el mío. Lo interesante de esto no es el simple hecho de reencontrarnos; es la reacción de emoción y aprecio que me expresan cuando nos vemos. Su saludo afable, sus expresiones, y su interés por saber como me ha tratado la vida son tan genuinos que me siento súper afortunada de recibir tanto afecto, y claro, me te cargan las baterías con una energía maravillosa.

Luego de conversar y despedirnos, hago un análisis mental y flash de lo que pasó, y la conclusión es básicamente la misma: estas personas me acaban de hacer sentir en el aire porque en su momento no tuve reparos en acercarme a ellos. Los escuché sin juzgarlos cuando ocupaban desahogarse, los trataba normal cuando los demás los alejaban, o simplemente hicimos conversación cuando necesitaban expresarse. Por supuesto que nunca tuve ningún interés particular... Solo hacía lo que me nacía (o procuraba mantener los buenos modales cuando no sabía qué hacer), sin considerar que luego esas acciones tendrían importancia para alguien, o que me harían sentir mejor de lo que podría imaginar, o que incluso me darían una lección sobre cómo dando se puede recibir y ser feliz.

Así que el gran truco es ese: dar lo mejor a conciencia en cada momento para luego recibir toneladas de satisfacción y buena voluntad. No esperemos a mañana para ser felices y agradecidos; entre antes actuemos, mayor será la ganancia y mejor la sensación.

















miércoles, 19 de febrero de 2014

20 lecciones de vida de El Principito


Aunque en teoría es un libro para niños con grandes moralejas, "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry en realidad una guía de consejos para vivir con propósito y sobrevivir a la frustración.

Como adultos, deberíamos recordar esas pequeñas frases llenas de sabiduría que nos incitan a apegarnos a la creatividad y a la sensibilidad para descubrir la razón de ser de las cosas.
  1. Las personas grandes siempre necesitan explicaciones.
  2. Derecho, siempre adelante de uno, no se puede ir muy lejos.
  3. La gente grande juzga por apariencias y desacredita las buenas ideas.
  4. Las personas grandes se fijan en los números y cantidades, no en las cualidades.
  5. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas grandes.
  6. Nosotros que comprendemos la vida nos burlamos de los números.
  7. Existen problemas graves y grandes que contaminan y destruyen al mundo entero si no se atacan desde el inicio. La pereza puede causar caos.
  8. Las soluciones o puestas de sol se ven con imaginación en todos los momentos y a cualquier hora, sin que sea hora de que se ponga el sol.
  9. Una vez formulada una pregunta, no hay que renunciar a ella sino hasta encontrar su respuesta.
  10. Si se deshollinan bien los volcanes, arden suave y regularmente, sin erupciones (las crisis deben preverse y sus soluciones administrarse para evitar el caos explosivo).
  11. Los seis planetas que visitó El Principito representan seis grandes desvirtudes de las personas grandes: el autoritarismo, la vanidad, la soledad, la ambición, la monotonía y la automatización, la altanería, y la soledad.
  12. Las estrellas representan la ilusión y el propósito de nuestras vidas: cada quién debe encontrar su significado personal.
  13. La soledad también está presente entre la multitud.
  14. En un planeta rico y diverso, la monotonía se come a la imaginación y nos deja sin iniciativa.
  15. La rutina y la rapidez no nos permiten descubrir nuevas cosas, nuevos límites. Hoy todo está dado; sabemos y tenemos de todo pero no conocemos nada.
  16. Los ritos son necesarios (pero los ritos son celebraciones casi solemnes; tienen significado, no son rutina).
  17. A veces creemos que las cosas o las personas son todas iguales. Lo cierto es que cada una de ellas es única para cada uno de nosotros si desarrollamos una relación. Esa relación está a cargo de nosotros, es responsabilidad nuestra.
  18. No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Los ojos están ciegos, es necesario buscar con el corazón.
  19. Nadie está nunca contento donde está. Sólo los niños saben lo que buscan.
  20. Cuando caemos en cuenta del valor que tienen nuestras relaciones, podemos sentir nostalgia. Pero si recordamos el significado de nuestra soluciones y propósitos, podremos reavivar las conexiones con los demás y con el mundo.








martes, 11 de febrero de 2014

Slidebean: Presentaciones cool y express

¿Alguna vez has querido montar una presentación impactante y creativa pero tenés poco tiempo para diseñarla? Por si no lo has escuchado todavía, Slidebean es una solución práctica que te ayuda a montar y editar presentaciones de forma rápida y profesional, y además, es un producto 100% costarricense.



Slidebean fue desarrollado por los mismos creadores de Potatoss. La premisa de esta herramienta es que te enfoqués en el contenido de tu presentación –no en la forma- para desarrollarla de la forma más asertiva. Para accesar a esta plataforma, sólo tenés que crear una cuenta que te permitirá crear, editar y almacenar las presentaciones en línea. Desde esa misma cuenta podés proyectar tus ideas en cualquier dispositivo y en cualquier lugar.

Una vez que ingresés, podés montar tu presentación en tres simples pasos: 1) Seleccionas la apariencia que más te guste, 2) Insertás la información de interés, 3) Escogés los detalles finales de animación y transiciones y listo… ¡Tenés el material listo para exponer!

En mi criterio, la solución es bastante efectiva aunque un poco rígida para proyecciones más largas, pues las viñetas (bullets) o listas se visualizan de la misma forma a lo largo de la presentación. No obstante, esto no debería ser un obstáculo para que logrés transmitir tus ideas de forma dinámica. Dentro de los puntos a favor se encuentra la posibilidad de mover las diapositivas según tu conveniencia, insertar citas, imágenes, videos y próximamente gráficos. Además, es posible compartir, duplicar y descargar las presentaciones.

¡Dale una mirada rápida y ve cómo funciona! Te recomiendo darle click a este enlace con los mejores anuncios del Superbowl:http://slidebean.com/FbPVEeyBWh. Si querés más información acerca de esta facilidad, podés visitar slidebean.com/home  o seguirlos en Facebook , donde continuamente comparten características y trucos.







domingo, 29 de diciembre de 2013

¿Nacemos cabronas o nos hacemos cabronas? En realidad somos personas

Si me preguntan cómo me enteré de la existencia de este libro, se podrían reír con mi respuesta. Fue mi papá quien me lo mostró durante una de nuestras visitas a la librería: "Manual de la Perfecta Cabrona", de Elizabeth Hilts. "Consejos para estar segura de una misma y no dejarse pisotear". Lo ojeé y me pareció interesante. Llegué a casa y en una hora y media lo había leído...Fue una compra impulsiva y definitivamente creo que debí haberlo revisado mejor.

La idea central de que toda mujer debe darse su lugar en el campo donde se encuentre es un principio social básico y con el cual estoy de acuerdo al 100%. De hecho el principio es que todo ser humano debe darse su lugar siempre. Sin embargo, lo que me molestó del libro fueron sus trazos feministas (nunca he podido con esos extremos desbordados).


Mi visión de mundo siempre ha partido desde la perspectiva del individuo, nunca de género, a lo mejor porque nunca sentí esa división o condicionamiento ni en mi casa ni en la escuela. Por eso creo que soy afortunada -sé que la realidad de muchas mujeres en el país y en el mundo dista mucho de mi experiencia-. El caso es que el argumento del libro aboga porque las mujeres reclamemos lo que es nuestro bajo nuestros términos, sin dependencias ni condescendencias. Y bueno, ¿no debería ser así para todas las personas? Vivir al margen de otros no es una limitación propia del género femenino. Hombres y mujeres por igual, jóvenes, adultos y viejos, tímidos e introvertidos experimentamos muchas situaciones que nos hacen cuestionarnos cuáles son los límites de la libertad y de la subordinación. Pero, sólo hasta que aprendemos a respetarnos y amarnos por ser quienes somos es que nos decidimos a vivir nuestras verdades. 

El tono que utiliza la autora me indispone un poco, o bueno, más bien, mucho. Yo creo que para hacernos notar y empoderarnos no es necesario alzar la voz, o ser tan tajante al interactuar con otras personas. Podemos hacerlo con buenos modales, buenos argumentos y sobre todo demostrando cuánto valemos según nuestras propias acciones. Lo que hacemos comprobará si lo que decimos es verdadero. Actuar con reproche y desafío en realidad no nos hará ganar nada ni nos llevará a ningún lugar. Debemos recordar que en la vida todo es un proceso de negociación: uno desea hacerse notar y ganarse un espacio, y una vez que se gana, hay que esforzarse por conservarlo. Querer y obtener no es lo mismo que mantener. Por eso me sorprende sobremanera una de las citas que la autora utiliza como epígrafe al iniciar cada capítulo:


"Hasta que no pierdes tu reputación, no te das cuenta 
de lo pesada que era ni de lo que es realmente la libertad".
- Margaret Mitchell





¿De verdad se puede ser tan ingenuo como para creer que la reputación no vale la pena? Por supuesto que uno no debe vivir bajo los estándares de otros ni atarse al qué dirán, pero la imagen siempre es importante y dice más de nosotros que cualquier gran presentación. Una buena reputación sí da libertad: libertad de ser feliz, respetado, vivir tranquilo y sin remordimientos. Por el contrario, una mala reputación puede hacernos perder oportunidades, además del sueño. Bien lo dijo Warren Buffet: "Crearse una reputación toma 20 años, pero bastan cinco minutos para arruinarla".



Así que en resumen creo que el concepto general del libro estuvo lleno de buenas intenciones pero se llenó de cargas extremistas y "victimistas" que lo hacen cansón y hasta salido de época. Todos los seres humanos merecemos vivir bien, con las mejores condiciones, aportando nuestros mejores esfuerzos y con las satisfacciones que mejor nos hagan sentir, pero nunca debemos olvidar que ante todo, que la dignidad nos la damos nosotros mismos, dándonos nuestro lugar con respeto y respetando la individualidad de los demás.




sábado, 28 de diciembre de 2013

Vivir para ser feliz

Creo que soy muy afortunada al poder afirmar que toda mi vida he sido feliz, sin duda. Y lo he hecho gracias a las bendiciones que me ha dado Dios, a las oportunidades que me ofrece la vida y a la familia tan excepcional que tengo.

Y es que como lo he dicho muchas veces, la felicidad no se trata de una meta que se alcanza luego de una travesía. Es una decisión, un estado mental que condiciona nuestra actitud y que nos hace dar lo mejor de nosotros mismos mientras disfrutamos al máximo el momento presente, justo ahí donde estamos y con quienes estamos.

Soy feliz porque a pesar de todo lo negativo que me bombardea a diario, he aprendido a desechar lo que no sirve, lo que no construye, lo que no enaltece. A fin de cuentas, ¿por qué me voy a aferrar al sinsentido y al auto flagelo? Para mí es preferible tomar lo mejor que está  a mi alrededor y aprovecharlo, vivirlo, y por supuesto compartirlo, porque al compartirlo disfruto el doble, haciendo feliz a alguien más.

Soy una optimista empedernida; siempre espero que pase lo mejor hasta en las situaciones más adversas. Pido con fe, actúo con  confianza y mantengo la esperanza siempre en alto, porque creo en el poder del positivismo y el poder de los milagros. Y no es que vaya a adentrarme en tonos espirituales, pero los milagros existen y suceden a diario: desde el amanecer hasta el anochecer cada respiro y cada movimiento de cada ser vivo es un milagro de la vida. Un milagro que vale la pena apreciar y agradecer.

Y bueno, claro que es Dios quien obra los milagros, pero él también los articula a través de nosotros, simples seres humanos que esperamos transformar la vida en una cascada de felicidad para los demás. Yo, en lo particular, espero contagiar a tantas personas como pueda con esta alegría que me invade el corazón, con estas ganas de servir y compartir, viviendo a plenitud y aprovechando cada recurso al máximo. Sin rencor –aunque a veces con preocupación y sufrimiento temporales que me hacen darlo todo por volver a mi estado normal de felicidad.

A mí todo esto no me cuesta más que ganas y determinación, y no me canso de ponerlos en práctica cada día. Sé que hay personas a las que les cuesta más, por diferentes situaciones, pero a lo mejor es tan sólo un problema de actitud. Bien dice John Maxwell que los problemas se componen en un 20% por la situación propia del problema y un 80% por la actitud que tengamos para enfrentarlo (o como yo prefiero interpretarlo: mis posibilidades de resolver un problema aumentan cuatro veces si tengo una actitud positiva). Así que podemos ser verdaderos transformadores de oportunidades si nos dedicamos a ser felices y a diseminar felicidad por el mundo, sin importar la condición en que nos encontremos hoy.

Animémonos juntos y usemos ese súper poder oculto para que las cosas caminen mejor y para que la humanidad sea más plena.


PD: Happier es una red social que me gusta mucho porque nos incentiva a expresar lo que nos hace felices. Les recomiendo ingresar, explorarla y descubrir cómo ser felices y agradecer la felicidad. (Este es su sitio web y esta su página en Facebook).

Además, les recomiendo ver este TEDTalk de Nataly Kogan, su desarrolladora, quien explica su propia versión de la felicidad.




Sharer of Joy: Nataly Kogan at TEDxBoston








martes, 24 de diciembre de 2013

Abracémonos en un acto de esperanza y amor

Es un poco extraño decir esto, pero a menudo, al llegar el 24 de diciembre siento un poco de temor, pues hace algunos años -en esta fecha- enfrenté dos situaciones atípicas que me conmovieron profundamente y que me recordaron que el significado de este día radica en compartir nuestras bendiciones con los demás.

En una ocasión, estaba realizando compras con mi mamá en un supermercado alrededor del mediodía. Todos los pasillos estaban llenos de gente e intransitables y las filas en las cajas estaban atestadas de clientes. A mi lado, una joven madre con un niño de un año que aprendía a caminar esperaba su turno para pagar, cuando de pronto el niño dio media vuelta y empezó a faltarle el aire. Ella asustada pedía ayuda pues el bebé perdía color, pero nadie se movía. Impotencia total. Yo no sabía qué hacer, así que sólo pude gritar solicitando un médico –en mi mente al menos así algo por ayudar. Pronto acudió una cajera que sabía primeros auxilios y pudo estabilizar al niño mientras llegaba la ambulancia para hacer el chequeo necesario. Sin embargo, aunque sólo pasaron algunos segundos –tal vez poco más de un minuto- entre toda esa zozobra, mi mente no paraba de pensar en que un 24 de diciembre podría convertirse en tragedia. ¿Cómo un niño podría perder la ilusión de celebrar una fiesta como esta? ¿Cómo una madre podría verse tan angustiada en un día de alegría?

Al año siguiente, nuevamente me enfrenté con un una dosis de realidad de una manera que podría verse como insignificante, pero que de alguna forma yo sentí un poco cruel. Nuevamente salía de un supermercado junto a mi papá, luego de comprar un refresco y otro par de cosas para el almuerzo, cuando una niña de unos siete años que andaba vendiendo no sé qué cosas por la calle se me acercó y me preguntó: “¿qué lleva ahí?”. Se refería a una bola antiestrés que acaba de comprar. Y antes de que yo pudiera decir una sola palabra, me dijo “¿Me la regala?”. Por supuesto que accedí sin dudarlo, con el corazón partido por el momento, y viéndola cómo jugaba con ese pequeño tesoro. Fue entonces cuando terminé de interiorizar que esta es una fecha para compartir, para abrazarse, para agradecer por todo lo que tenemos y por lo que no tenemos (porque aún no es el momento o porque de verdad no nos convendrá tenerlo).

Con esto no quiero entristecer a nadie. Al contrario. Quiero decirles –o recordarles, pues estoy segura de que ya lo saben- que estos días son para compartir, para compartir con el corazón, con bondad, con cariño. Desenfoquémonos de los adornos y los regalos materiales y entreguemos cariño sincero. Un abrazo, un beso, un hombro en el cual reposar, unos minutos de compañía –o mejor aún, de escucha- podrían transformarnos a todos. Una felicitación o un gesto de perdón también nos podrían hacer mucho bien si los entregamos con humildad. Durante el año y a lo largo de la vida suceden muchas cosas, buenas y no tan buenas, favorables y duras, pero hoy tenemos la oportunidad de hacer de esta fecha una celebración llena de buena voluntad. ¡Regalemos amor; regalemos valor!

¡Un gran abrazo a todos en esta Nochebuena! Que el nacimiento que hoy conmemoramos nos motive a iniciar y mantener mejores relaciones por el resto de nuestros días.