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lunes, 18 de diciembre de 2017

La economía de la actitud (o cómo crecer sin importar la circunstancia)

La actitud se trae y se cultiva. Si hacemos de ella una disciplina, encontraremos muchísimas recompensas en cada camino y en cada esquina.

Este contenido lo vengo trabajando desde hace meses para una presentación en mi trabajo, y tiene la intención de compartir con todos mis compañeros algunos temas o insumos de liderazgo que les inspiren en su día a día, ya sea de forma personal o profesional. Pues bien, desde que me informaron de la actividad, he estado pensando qué decir, qué tema puede ser interesante o qué aspecto puede aportarles algo de valor desde mi experiencia. Y busqué entre mis experiencias de vida personal y profesional y llegué a varios puntos en común que, si bien pueden no ser extraordinarios, sí son reales y han marcado una gran diferencia en mí.

Titulé esta presentación “La economía de la actitud” porque creo que los elementos que expondré no sólo implican recursos, inversión y creación de oportunidades, sino también satisfacción de necesidades y anhelos que eventualmente, si son bien trabajados, nos traerán crecimiento y realización. Y me enfoqué en la actitud porque la actitud es más del 50% de lo que necesitamos para salir adelante en nuestros proyectos, para ser felices y para superar los momentos más críticos.

Esta, creo, es una combinación interesante de factores que han sido vitales en mi desarrollo individual y profesional, así que acá van sin ningún orden en particular, pero sí con toda la sinceridad del mundo.

  1. Ampliar y fomentar la PERSPECTIVA: En cada cosa que hagamos y en cada experiencia que enfrentemos, tratemos de realizar un breve análisis de la situación y la oportunidad que se nos presenta como individuos. Si concentramos nuestra visión en el punto negro de la pared blanca, estaremos perdiendo el chance de percibir e incidir en la belleza colateral de la zona “limpia”.
  2. Actuar con DISPOSICIÓN y ENTREGA: No podemos controlar lo que nos sucede, pero sí podemos adecuar el 90% de nuestra conducta. Entre más entrega demos, más oportunidades crearemos. Y si nos entregamos con Excelencia, Consistencia y Perseverancia basadas en el Respeto y la Integridad lograremos más de los podemos imaginar.
  3. Buscar MENTORES y REFUERZOS: Somos el resultado promediado de las cinco personas más cercanas a nosotros. El dicho de “Dime con quién andas y te diré quién eres” es válido siempre. Las personas que nos quieren de verdad, que nos inspiran y que impulsan positivamente nuestra vida nos harán brillar, no por “argolla” sino porque ven la genuinidad (sean padres, amigos o jefes), por eso debemos medir y seleccionar con quien podemos crear esa red de guías.
  4. Vivir con FE, ESPERANZA y AMOR: Si bien estas son virtudes teologales, más allá del ámbito espiritual también conforman las bases del optimismo y la gratitud. Debemos aprender a hacer de ellas un modo de vida y creer, esperar y dar continuamente.
  5. Superar el miedo a COMPARTIR: Dar, dar y dar, sin esperar a cambio. La vida se trata de in intercambio de conocimientos y experiencias y el que no da, no recibe. Cuando superamos el miedo a compartir aprendemos que no perdemos ni nos ponemos en riesgo, al contrario, ganamos y aprendemos más y nos reinventamos mejor. Fórmense, aprendan, actualícense y compartan.

Todas estas acciones son simples y complejas a la vez: simples porque no requieren nada más que ganas; complejas porque no hay nada más difícil para el ser humano que la fuerza de voluntad, pero si hacemos de ellas una disciplina, encontraremos muchísimas recompensas en cada camino y en cada experiencia.

“Donde sea que la vida de plante florece con gracia”.

— Proverbio francés





miércoles, 4 de octubre de 2017

Cómo impulsar tu carrera sin esfuerzo

21 maneras para convertirte en un profesional en lo que hagás



No importa si estamos empezando nuestra vida laboral, o si estamos iniciando en un trabajo nuevo, o si ya tenemos tiempo en una misma posición dentro de nuestra empresa, una de las interrogantes más grandes que siempre tenemos es cómo logramos impulsar nuestra carrera, cómo hacemos para ser mejores profesionales y ganar más respeto de nuestros pares y superiores.

A veces esta pregunta nace porque queremos escalar alguna posición, otras porque queremos afianzarnos en nuestro campo, pero independientemente del origen o de la etapa en que nos encontremos, siempre hay oportunidad para ser mejores en lo que hagamos. Sin embargo, además de la voluntad y motivación que tengamos, uno de los primeros pasos que debemos tomar es ser conscientes de que esa mejoría debe ser aplicable frente a nosotros mismos; es una maratón uno a uno donde el compromiso debe ser la constante que nos lleve hacia nuestra meta.

Ahora existe mucha información y recursos para transformarnos y convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos, pero más allá de los consejos técnicos, hoy quiero compartir algunos tips que pueden sonar simples pero que no son tan sencillos de aplicar como parecen. Aún así, cada uno de estos consejos puede determinar un universo de nuevas oportunidades si logramos incorporarlos diariamente.
  1. Tratá a todos con dignidad y respeto
  2. Sé puntual + Respetá el tiempo de los demás y el de tu trabajo.
  3. Sé ético + Hacé siempre lo correcto, aún cuando sea difícil + Actuá profesionalmente
  4. Sé apasionado + Mantené la energía y el entusiasmo
  5. Creé en vos, en tus capacidades y en lo que hacés + Practicá la autopromoción
  6. Mantené un adecuado lenguaje corporal + Comunicate abiertamente
  7. Viví con una actitud optimista + Mirá siempre el lado positivo
  8. Mantené la compostura y la actitud positiva ante cualquier crisis
  9. Cumplí el compromiso + Hacé tu mejor esfuerzo
  10. Mantené una mente abierta
  11. Fijá expectativas que te desafíen + Pedí más responsabilidades
  12. Da la milla extra + Esforzáte + Sacá la tarea
  13. Enfocate en resolver los problemas, no en quejarte de ellos + Buscá y demostrá resultados
  14. Pedí ayuda + Ayudá a otros + Sé parte del equipo
  15. Dejate coachear + Buscá relaciones de mentoring
  16. Mantené a tu jefe a la vista + Desarrollá una relación con él
  17. Aceptá las críticas constructivas + Pedí realimentación a tus superiores
  18. Mantenete organizado + Priorizá la eficiencia + Mantenete en control
  19. Preparate; equípate
  20. Cultivá el hambre por aprender, adquirí conocimientos y habilidades nuevos
  21. Conocé tus recursos + Desarrollá buenas relaciones + Construí tu red + Creá tus oportunidades

Ser bueno, realmente bueno, requiere conocimiento y experiencia, pero sobre todo, para tener conocimiento y experiencia hay que dar pasitos firmes con convicción.

domingo, 30 de julio de 2017

10 conceptos paradójicos que dominan las discusiones nacionales en la actualidad

(aplica para todos los frentes/bandos/creencias/etc.)
  1. #Tolerancia: lo que muchos piden pero no saben dar.
  2. #Respeto: lo que todos exigen pero pocos viven.
  3. #Diversidad: lo que todos dicen querer aún cuando quieren obligar a que todos piensen igual.
  4. #Generalización: lo que todos evitan pero en lo que se cae cada vez que se emite una opinión, especialmente en redes.
  5. #Discriminación: lo que surge como resultado de la generalización.
  6. #Alienación: lo que muchos sentimos por causa de un mainstream que no compartimos, aún cuando lo respetamos.
  7. #Opinión: lo que no se puede tener o expresar porque a pesar de que cada quien "puede creer en lo que quiera" y apoyarse en los datos que considere necesarios, si no se concuerda con el punto de vista de otros se es "ignorante".
  8. #Educación: lo que todos queremos pero encargamos a otros que hagan desde tiempos inmemoriales (con poca rendición de cuentas).
  9. #Religión: fe y creencias espirituales que algunos fanáticos tergiversan, politizan y mal practican y por cuya culpa sus detractores etiquetan a todos quienes la profesan.
  10. #Información: lo que unos manipulan para comunicar y lo que otros ignoran para seguir en la inconsciencia.




sábado, 31 de mayo de 2014

La única regla para tomar decisiones

“Hacer las cosas adecuadas quizá no sea siempre fácil, 
pero es siempre lo adecuado”.
- John C. Maxwell


Es probable que a la mayoría de personas se les dificulte tomar decisiones tanto como a mí, sobre todo cuando hay que decidir pasos a seguir hacia al futuro. Esa debe ser una condición humana natural frente a la incertidumbre. Frecuentemente nos debatimos ante situaciones en las que debemos escoger un camino entre lo que es conveniente (desde el punto de vista del interés) y lo que es adecuado (desde el punto de vista de la rectitud), y aunque nuestros principios suelen estar incrustados en nuestra personalidad y carácter, no siempre es fácil seguirlos.

Por otra parte, existen otros momentos en los que decidir no es tan fácil como decir sí o no, aún cuando sabemos cuál es la respuesta correcta a una determinada situación. En esos momentos nos encontramos ante un dilema que enfrenta nuestra ética contra la necesidad, la urgencia o el simple compromiso social, y así nuestra integridad moral es puesta en entredicho. Tal enfrentamiento nos golpea y nos devasta, porque nos debatimos entre lo que debemos hacer, lo que queremos hacer y lo que la circunstancia nos obliga a hacer. Es entonces cuando la encrucijada se vuelve confusa.

En ese preciso punto de inflexión sale a flote nuestra ética: ese conjunto de reglas, estándares y valores que moldean nuestra forma de pensar y de actuar y que determinan en gran medida nuestra integridad y dignidad humana. Y si bien la ética es un concepto más etereo y subjetivo, defendible y debatible según las experiencias y realidades de cada individuo, existe un elemento común mediante el cual valoramos su fortaleza. 

De acuerdo con John Maxwell, reconocido experto en liderazgo, "sólo existe un tipo de ética", tanto para la vida personal, como espiritual, como para la sociedad y para los negocios. Y esa ética está fundamentada en un único principio: la Regla de Oro (tratar a los demás como yo deseo ser tratado). Maxwell expone que la Regla de Oro es lo más cercano a un principio universal, porque la aceptan casi todas las personas, en casi todas las religiones y en casi todos los contextosAdemás, es fácil de entender, representa una filosofía ganadora para todos, y funciona como una brújula cuando se necesita dirección.


Factores que pueden repercutir en la Regla de Oro

Aún cuando creamos saber lo que se debería hacer en determinada situación, debemos sopesar si alguno de estos factores se encuentra presente o si está influyendo en las opciones que estamos valorando: 
  1. Presión: puede llevar a decisiones emocionales, apresuradas, carentes de verdad o de compromiso.
  2. Placer: suele conllevar a soluciones egoístas y cortoplacistas.
  3. Poder: recibir, abusar o perder poder pueden ser acciones que condicionen nuestro criterio y actuar.
  4. Orgullo: la necesidad de ser el ganador o de exaltar nuestro ego lleva frecuentemente a decisiones incorrectas y hasta perjudiciales. 
  5. Prioridades mal identificadas: pueden convertir que lo insignificantes se vuelva importante, y que lo importante se convierta en insignificante.

¿Cómo valorar la integridad ante cualquier situación?

Por supuesto que no existen respuestas únicas para saber qué debemos hacer ante X o Y situación; no obstante, lo que sí podemos hacer es cuestionar y valorar si lo que vamos a hacer es ético y si podremos vivir tranquilamente sabiendo que lo hicimos. Para ello tan sólo basta preguntarse lo siguiente:


¿Cómo me gustaría que me trataran en esta situación?

Así que la próxima vez que se encuentre ante una decisión difícil que involucre una relación con otras personas o que ponga en juego su integridad moral hágase esta pregunta y tenga presente que todo lo que haga parte de su carácter, el cual va mucho más allá de hablar. Su carácter depende de hacer lo correcto en el momento indicado. 








sábado, 22 de marzo de 2014

Gente Positiva, Gente Negativa


"Dar el ejemplo no es la principal manera 
de influir en los demás, es la única".
- Albert Einstein


Pues sí. De todos los tipos de personas que existen sobre la faz de la tierra, sólo hay dos que determinan la realización de las cosas, y con ellas, la satisfacción de las personas: la gente positiva y la gente negativa. Y es precisamente la percepción de sus entornos y la reacción que tienen ante la vida la que determina el resultado de sus acciones y de su existencia.  

Con un título tan sencillo pero tan directo, el libro "Gente Positiva, Gente Negativa" de Germán Castaños nos lleva de la mano y paso a paso por la vitrina el optimismo y sus ventajas. Este consultor argentino en coaching, marketing y emprendedurismo indica en la introducción que este es un material para "descubrir, desarrollar, potenciar e inventar optimistas", para que aprovechemos las oportunidades que la vida nos presenta cada día.

A través de capítulos cortos, citas realmente impactantes y datos curiosos, el autor nos explica que el optimismo está intimamente ligado a la creatividad y a la intuición. ¡Y realmente creo que tiene razón! No hay mayor capacidad de logro que cuando dejamos volar nuestra imaginación, libre de preconceptos, estereotipos, y formalidades que generalmente existen para controlar o contener iniciativas. No es que abogue por la subversión o el irrespeto, sino que es necesario comprender que lo posible sólo es realizable cuando confiamos en la intuición, en la ilusión y en la capacidad de ver lo invisible. Sólo así podremos innovar o reinventar nuestros métodos para obtener mejores resultados.

La gran característica que diferencia al optimista del pesimista es que el primero cree que las cosas siempre se pueden hacer mejor, o sea que huye del conformismo. Y eso le permite asimilar los fracasos, accidentes y errores como parte fundamental del aprendizaje, en vez de tomarlos como golpes fatales del destino.

De esta manera, el optimista se destaca por su resiliencia y continúa adelante con sus propósitos a pesar de los obstáculos. Alimenta su espíritu y ejercita sus fortalezas para salir adelante. Y es consciente de que sus ideas y esfuerzos siempre son valiosos.

Si lo que necesitás es inspiración para salir del atasco, "Gente Positiva, Gente Negativa" te presentará muchas historias clave para tomar como ejemplo y mantenerte con una actitud ganadora y asertiva.




viernes, 21 de marzo de 2014

Explicando la felicidad

Todos añoramos la felicidad más allá de la simple alegría, por ello muchas veces nos preguntamos cual será el camino para llegar a ella, y mejor aún, para mantenerse en ella. Pues bien, voy a revelar un pequeño gran secreto que a mí me ha funcionado a lo largo de los años sin falta.

Ese truquito es simple, pero su resultado es una emoción-sensación-estado mental de satisfacción y éxtasis inigualable. Y sé que lo que acabo de decir suena egoísta, pero en realidad tiene que ver más con los demás que con uno mismo.

La clave para ser feliz -al menos para mí-es una ecuación que combina mi propósito personal, el servicio a quienes me rodean, y una actitud de agradecimiento por todo lo que la vida me depara.

Mi propósito personal se centra en ser alguien con impacto positivo en los demás individuos que comparten sus días conmigo. La acción de servicio parte del principio de que todo lo que cosechamos se debe a lo que sembramos; así que para tener una vida sin grandes obstáculos primero hay que ayudar a despejar el camino de los otros de una forma desinteresada. Y la actitud de agradecimiento surge cuando aprendemos que todo -absolutamente todo- tiene una razón y un momento para ocurrir. De ahí que cuando comprendemos el valor de las experiencias y los momentos nuestra perspectiva de la vida cambia radicalmente.

En los últimos años, me he topado con conocidos a quienes tenía mucho tiempo sin ver. Compañeros, profesores, gente cuyo camino alguna vez se cruzó con el mío. Lo interesante de esto no es el simple hecho de reencontrarnos; es la reacción de emoción y aprecio que me expresan cuando nos vemos. Su saludo afable, sus expresiones, y su interés por saber como me ha tratado la vida son tan genuinos que me siento súper afortunada de recibir tanto afecto, y claro, me te cargan las baterías con una energía maravillosa.

Luego de conversar y despedirnos, hago un análisis mental y flash de lo que pasó, y la conclusión es básicamente la misma: estas personas me acaban de hacer sentir en el aire porque en su momento no tuve reparos en acercarme a ellos. Los escuché sin juzgarlos cuando ocupaban desahogarse, los trataba normal cuando los demás los alejaban, o simplemente hicimos conversación cuando necesitaban expresarse. Por supuesto que nunca tuve ningún interés particular... Solo hacía lo que me nacía (o procuraba mantener los buenos modales cuando no sabía qué hacer), sin considerar que luego esas acciones tendrían importancia para alguien, o que me harían sentir mejor de lo que podría imaginar, o que incluso me darían una lección sobre cómo dando se puede recibir y ser feliz.

Así que el gran truco es ese: dar lo mejor a conciencia en cada momento para luego recibir toneladas de satisfacción y buena voluntad. No esperemos a mañana para ser felices y agradecidos; entre antes actuemos, mayor será la ganancia y mejor la sensación.

















miércoles, 19 de febrero de 2014

20 lecciones de vida de El Principito


Aunque en teoría es un libro para niños con grandes moralejas, "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry en realidad una guía de consejos para vivir con propósito y sobrevivir a la frustración.

Como adultos, deberíamos recordar esas pequeñas frases llenas de sabiduría que nos incitan a apegarnos a la creatividad y a la sensibilidad para descubrir la razón de ser de las cosas.
  1. Las personas grandes siempre necesitan explicaciones.
  2. Derecho, siempre adelante de uno, no se puede ir muy lejos.
  3. La gente grande juzga por apariencias y desacredita las buenas ideas.
  4. Las personas grandes se fijan en los números y cantidades, no en las cualidades.
  5. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas grandes.
  6. Nosotros que comprendemos la vida nos burlamos de los números.
  7. Existen problemas graves y grandes que contaminan y destruyen al mundo entero si no se atacan desde el inicio. La pereza puede causar caos.
  8. Las soluciones o puestas de sol se ven con imaginación en todos los momentos y a cualquier hora, sin que sea hora de que se ponga el sol.
  9. Una vez formulada una pregunta, no hay que renunciar a ella sino hasta encontrar su respuesta.
  10. Si se deshollinan bien los volcanes, arden suave y regularmente, sin erupciones (las crisis deben preverse y sus soluciones administrarse para evitar el caos explosivo).
  11. Los seis planetas que visitó El Principito representan seis grandes desvirtudes de las personas grandes: el autoritarismo, la vanidad, la soledad, la ambición, la monotonía y la automatización, la altanería, y la soledad.
  12. Las estrellas representan la ilusión y el propósito de nuestras vidas: cada quién debe encontrar su significado personal.
  13. La soledad también está presente entre la multitud.
  14. En un planeta rico y diverso, la monotonía se come a la imaginación y nos deja sin iniciativa.
  15. La rutina y la rapidez no nos permiten descubrir nuevas cosas, nuevos límites. Hoy todo está dado; sabemos y tenemos de todo pero no conocemos nada.
  16. Los ritos son necesarios (pero los ritos son celebraciones casi solemnes; tienen significado, no son rutina).
  17. A veces creemos que las cosas o las personas son todas iguales. Lo cierto es que cada una de ellas es única para cada uno de nosotros si desarrollamos una relación. Esa relación está a cargo de nosotros, es responsabilidad nuestra.
  18. No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Los ojos están ciegos, es necesario buscar con el corazón.
  19. Nadie está nunca contento donde está. Sólo los niños saben lo que buscan.
  20. Cuando caemos en cuenta del valor que tienen nuestras relaciones, podemos sentir nostalgia. Pero si recordamos el significado de nuestra soluciones y propósitos, podremos reavivar las conexiones con los demás y con el mundo.








sábado, 28 de diciembre de 2013

Vivir para ser feliz

Creo que soy muy afortunada al poder afirmar que toda mi vida he sido feliz, sin duda. Y lo he hecho gracias a las bendiciones que me ha dado Dios, a las oportunidades que me ofrece la vida y a la familia tan excepcional que tengo.

Y es que como lo he dicho muchas veces, la felicidad no se trata de una meta que se alcanza luego de una travesía. Es una decisión, un estado mental que condiciona nuestra actitud y que nos hace dar lo mejor de nosotros mismos mientras disfrutamos al máximo el momento presente, justo ahí donde estamos y con quienes estamos.

Soy feliz porque a pesar de todo lo negativo que me bombardea a diario, he aprendido a desechar lo que no sirve, lo que no construye, lo que no enaltece. A fin de cuentas, ¿por qué me voy a aferrar al sinsentido y al auto flagelo? Para mí es preferible tomar lo mejor que está  a mi alrededor y aprovecharlo, vivirlo, y por supuesto compartirlo, porque al compartirlo disfruto el doble, haciendo feliz a alguien más.

Soy una optimista empedernida; siempre espero que pase lo mejor hasta en las situaciones más adversas. Pido con fe, actúo con  confianza y mantengo la esperanza siempre en alto, porque creo en el poder del positivismo y el poder de los milagros. Y no es que vaya a adentrarme en tonos espirituales, pero los milagros existen y suceden a diario: desde el amanecer hasta el anochecer cada respiro y cada movimiento de cada ser vivo es un milagro de la vida. Un milagro que vale la pena apreciar y agradecer.

Y bueno, claro que es Dios quien obra los milagros, pero él también los articula a través de nosotros, simples seres humanos que esperamos transformar la vida en una cascada de felicidad para los demás. Yo, en lo particular, espero contagiar a tantas personas como pueda con esta alegría que me invade el corazón, con estas ganas de servir y compartir, viviendo a plenitud y aprovechando cada recurso al máximo. Sin rencor –aunque a veces con preocupación y sufrimiento temporales que me hacen darlo todo por volver a mi estado normal de felicidad.

A mí todo esto no me cuesta más que ganas y determinación, y no me canso de ponerlos en práctica cada día. Sé que hay personas a las que les cuesta más, por diferentes situaciones, pero a lo mejor es tan sólo un problema de actitud. Bien dice John Maxwell que los problemas se componen en un 20% por la situación propia del problema y un 80% por la actitud que tengamos para enfrentarlo (o como yo prefiero interpretarlo: mis posibilidades de resolver un problema aumentan cuatro veces si tengo una actitud positiva). Así que podemos ser verdaderos transformadores de oportunidades si nos dedicamos a ser felices y a diseminar felicidad por el mundo, sin importar la condición en que nos encontremos hoy.

Animémonos juntos y usemos ese súper poder oculto para que las cosas caminen mejor y para que la humanidad sea más plena.


PD: Happier es una red social que me gusta mucho porque nos incentiva a expresar lo que nos hace felices. Les recomiendo ingresar, explorarla y descubrir cómo ser felices y agradecer la felicidad. (Este es su sitio web y esta su página en Facebook).

Además, les recomiendo ver este TEDTalk de Nataly Kogan, su desarrolladora, quien explica su propia versión de la felicidad.




Sharer of Joy: Nataly Kogan at TEDxBoston








lunes, 28 de octubre de 2013

El Método Obama: Cómo lograr una proyección personal asertiva


“Todo comunica: cómo luces, cómo te mueves, cómo das la mano, cómo aceptas los halagos y las derrotas. El “Fenómeno Obama” ha devuelto a las portadas todos los conceptos modernos de la imagen, la comunicación, el marketing y el crecimiento personal cimentado en las cosas sencillas y el bienestar interior.”
- Rupert L. Swan (El Método Obama)


En términos de comunicación, a menudo nos concentramos únicamente en lo que decimos, y no en cómo lo decimos, olvidando que el 93% del significado de un mensaje se transmite a través de métodos no verbales. 

La kinesia es una rama de la comunicación a la cual los propios comunicadores no estamos acostumbrados. En ocasiones recibimos alguna información introductoria pero nunca llegamos a familiarizarnos verdaderamente con ella. (En mi caso, de no haber sido por los cursos de comunicación oral cuando estudié en Lenguas Modernas, no sabría absolutamente nada al respecto). No obstante, es un campo que debemos aprender y dominar para hacer un análisis acertado y un efectivo manejo de los procesos comunicativos.

El libro "El Método Obama" de Rupert L. Swan nos adentra  a esa disciplina de una forma entretenida y con un ejemplo claro y contemporáneo de una figura pública mundial que vino a refrescar el paradigma tradicional de la relación con públicos en el ámbito político y social. En el texto podremos conocer 100 secretos o tips para lograr una imagen asertiva tanto a nivel estético como lingüístico.

Aquí encontrarás las guías básicas que debés considerar para causar un impacto positivo a tu alrededor. 



1.       Vestir bien no significa vestir caro ni usar prendas elaboradas
Es importante utilizar prendas que reflejen nuestra personalidad y nos hagan sentir cómodos. Una prenda cara que nos haga ver incómodos puede perjudicar nuestra apariencia. Más que aparentar, debemos enfocarnos en proyectar.

Por otra parte, vestirnos correctamente es una forma de expresar respeto por una situación social concreta y por las personas relacionadas con esta. Si en alguna ocasión dudamos de qué ponernos, lo más recomendable es utilizar un look sencillo y discreto (Clásico no equivale a aburrido).

Y no olvidés mantener buenos hábitos de higiene, desde mantener una boca sana hasta usar un perfume discreto que te haga oler bien.

2.       Los detalles: menos es más
Uno de los pilares del buen vestir son los complementos. Y, sea cual sea la tendencia, la máxima aplicar es la de “menos es más”. En términos de etiqueta, se dice que la cantidad máxima a vestir son cinco accesorios. Las personas discretas no pasan desapercibidas, pues la discreción es una cualidad asociada a la elegancia.

Y si vistes un accesorio que te caracterice, como pañuelos, chalecos, pulseras, etc., agregar un rasgo distintivo a tu personalidad.

3.       Energía en la mirada y la postura
Hay que cuidar la vista y procurar el buen estado de la visión en todo momento. Anteojos oscuros para el día; vista limpia, fresca y expresiva cuando se conversa. No olvidemos procurar tener un sueño reparador que permita una mirada cargada de energía. Recordá que los ojos también hablan. “La mirada es la primera fase del entendimiento y presenta el grado de intimidad existente entre las personas”.

De igual manera debemos cuidar la postura para no parecer cansados ni desinteresados ante las personas con quienes conversamos. Caminar con pasos firmes y adoptar una postura que refleje una posición optimista siempre atraerá la atención de los demás por la proyección se seguridad.

4.       Expresiones y saludos
Sonrisa, risa y carcajadas, apretón de manos, abrazos, utilización del espacio. Estos son algunos de los elementos que caracterizan la socialización y los momentos para crear una buena impresión en los demás. No los des por sentado. Aprendé a impactar a los otros a través de estas acciones.

5.       Al hablar, tené cuidado de no caer en la demagogia ni en el monólogo.
Decí lo que verdaderamente sentís, infórmate antes de hablar y no recurrás al sensacionalismo para ganar adeptos. Cuando conversés, mantené en mente que no estás ahí únicamente para hablar y hablar; también es tu responsabilidad escuchar a los demás e interactuar con ellos. La buena proyección también se obtiene al respetar al otro.

No olvidés mantenerte informado de los temas de actualidad y cultura general. Tus intereses y conocimientos dicen mucho de la persona que sos.

6.       Actitud: arremangarse las mangas cuando sea necesario

La imagen también se proyecta en nuestras actitudes ante las dificultades y el trabajo en colectivo. Si es necesario que te arremangués las mangas para sacar adelante una tarea y ayudar a alguien más, causarás una impresión genuina y duradera que superará cualquier otra proyección anterior.

Si luego de leer estos consejos y de analizar el libro seguís interesado en cnonocer más acerca de este tema, te recomiendo ver este video preparado por The History Channel, donde podrás ver algunos análisis del lenguaje corporal utilizado por personalidades a nivel mundial.


Secrets of Body Language (History Channel Feature)