lunes, 27 de julio de 2026

Mucho más que un requisito de graduación

Reflexiones después de acompañar a 316 estudiantes en su Trabajo Comunal Universitario.





Durante dos años tuve el privilegio de desempeñarme como profesora gestora del Trabajo Comunal Universitario para las carreras de Comunicación. Seis cuatrimestres. 316 estudiantes de Relaciones Públicas, Publicidad y Periodismo. Decenas de proyectos de comunicación. Cientos de reuniones, correos, retroalimentaciones y conversaciones.

Cuando asumí esta responsabilidad pensé que mi trabajo consistiría principalmente en revisar documentos, responder consultas y asegurar que cada proyecto cumpliera con los requisitos académicos para graduarse. Con el tiempo entendí que esa era apenas la parte visible.

Lo verdaderamente importante ocurría mucho antes de la entrega final… durante el proceso.

Detrás de cada propuesta había estudiantes enfrentándose, muchas veces por primera vez, a problemas reales. Había equipos aprendiendo a trabajar juntos, comunidades esperando soluciones, ideas que necesitaban replantearse y personas que comenzaban a descubrir qué significaba ejercer la comunicación con responsabilidad social.

Mi trabajo nunca consistió únicamente en aprobar proyectos. Consistía en acompañarlos.

Acompañar significaba leer con atención cada propuesta antes de ser aprobada, cada ajuste, cada avance. Significaba responder de manera personalizada, orientar cuando aparecían obstáculos, ayudar a reorganizar un proyecto que había perdido el rumbo, formular preguntas antes que dar respuestas y asegurarme de que cada estudiante entendiera no solo qué debía corregir, sino por qué era importante hacerlo. En esas conversaciones también buscábamos que cada proyecto dejara de ser únicamente un requisito de graduación y se convirtiera en una primera experiencia profesional, una oportunidad para descubrir el tipo de comunicadores que querían llegar a ser.

Luego del primer cuatrimestre a cargo, comenzó a ocurrir algo que nunca esperé… y fue algo que se repetía periodo tras periodo. Al finalizar el proceso, varios estudiantes me preguntaban qué otros cursos impartía o si daba clases fuera de la carrera de Relaciones Públicas. Otros escribían para agradecer la paciencia, el acompañamiento o las devoluciones detalladas. Algunos incluso decían que, sin ese seguimiento, probablemente no habrían logrado terminar su proyecto.

Hace apenas unos días, una estudiante me dijo una frase que difícilmente olvidaré: "Profe, es que usted hacía todo lo posible para que lo lográramos, para que nadie se quedara atrás." Esa frase me conmovió profundamente. No porque hablara de mí, sino porque resumía la manera en que entiendo la educación.

Acompañar no significa bajar el nivel de exigencia. Significa creer que las personas pueden alcanzarlo cuando reciben orientación, estructura, retroalimentación oportuna y alguien que les ayude a descubrir de lo que son capaces.

Al mirar hacia atrás también aparecen las cifras. De los 316 estudiantes que tuve el privilegio de acompañar, 229 concluyeron exitosamente su Trabajo Comunal Universitario, 67 continúan su proceso con el equipo que dará continuidad al programa y tan solo 20 abandonaron el proceso.

Más allá de las cifras, esos resultados fortalecieron una convicción que hoy considero parte esencial de mi práctica docente: cuando el acompañamiento es cercano, humano y deliberado, más personas encuentran las condiciones para perseverar y alcanzar una meta que, al principio, muchas veces parecía inalcanzable.

Esa ha sido, quizá, una de las mayores lecciones que me dejó esta experiencia.

Durante estos dos años confirmé que enseñar no consiste únicamente en transmitir conocimientos. Es escuchar antes de responder, hacer preguntas que ayuden a pensar, ofrecer estructura cuando hay incertidumbre… Es acompañar sin sustituir, orientar sin imponer y corregir sin humillar. Es confiar en las personas hasta que ellas mismas descubren que pueden confiar en sí mismas.

Hoy cierro esta etapa con una profunda gratitud. Gratitud por cada estudiante que me permitió acompañar una parte de su camino. Por cada proyecto que puso la comunicación al servicio de una comunidad. Y por haber confirmado algo que intuía desde hace mucho tiempo: mi mayor satisfacción profesional no está en aprobar proyectos ni en completar procesos administrativos. Está en acompañar el crecimiento de las personas.

El cierre de esta etapa coincidió con una carta de agradecimiento enviada por la Vicerrectoría Académica. La recibí con mucha gratitud. Y mientras la leía, recordaba sobre todo las conversaciones con los estudiantes, los proyectos que encontraron su rumbo y las palabras de quienes, al terminar el proceso, me hicieron saber que el acompañamiento había marcado una diferencia.

Porque los proyectos terminan, los cursos cambian y las etapas se cierran. Pero ver a alguien descubrir que es capaz de lograr mucho más de lo que imaginaba es una de esas experiencias que también transforman a quien tiene el privilegio de enseñar.

Tal vez ese sea el verdadero legado del Trabajo Comunal Universitario. No únicamente los proyectos que las comunidades recibieron, sino los profesionales que comenzaron a construirse mientras los hacían realidad.

domingo, 26 de julio de 2026

El resultado no es suficiente: la reputación también se juega dentro y fuera de la cancha.

 

Foto tomada de The Guardian.

Cada cuatro años, el mundo se detiene para ver un torneo de fútbol. O eso es lo que solemos creer desde la perspectiva del entretenimiento.

En realidad, también presencia uno de los mayores ejercicios de construcción de reputación y marca país que existen.

Durante algunas semanas, millones de personas alrededor del mundo observan mucho más que un competición futbolística. Descubren himnos, símbolos, costumbres, formas de competir, maneras de celebrar la victoria y de afrontar la derrota. En muchos casos, ese primer contacto despierta curiosidad por conocer un país, comprender su cultura, probar su gastronomía o incluso visitarlo algún día. Eso es poder de atracción.

En relaciones internacionales suele denominarse soft power: la capacidad de generar admiración, cercanía e influencia a través de la cultura, los valores y la identidad que un país proyecta hacia el mundo. Por eso, un Mundial nunca es únicamente un evento deportivo; también es una inmensa vitrina de reputación.

En comunicación estratégica existe una idea fundamental: las personas no se relacionan únicamente con productos, organizaciones o países. Se relacionan con los significados que construyen alrededor de ellos. Lo mismo ocurre en el deporte.

Millones de personas terminan apoyando selecciones que no son las de su propio país. No solamente por su calidad futbolística, sino porque encuentran en ellas una historia, un estilo de juego, unos valores o una forma de competir con la que deciden identificarse.

Sucede lo mismo con los grandes ídolos. La reputación de una persona no se construye exclusivamente por sus logros. Se construye por la coherencia entre lo que hace, la manera en que lo hace y los valores que transmite. Por eso los mejores futbolistas del mundo no son admirados únicamente porque ganan. Son admirados porque representan algo más: disciplina, resiliencia, liderazgo, respeto por el rival, autocontrol y capacidad para competir con integridad.

Esperamos de ellos excelencia técnica, pero también excelencia ética. Justo cuando ambas coinciden es que nacen las leyendas.

Ahora bien, así como las reputaciones se construyen por una sucesión de acontecimientos, tampoco suelen cambiar por un hecho aislado. Cambian cuando distintos acontecimientos comienzan a reforzar una misma historia en la mente de los públicos.

El Mundial de 2026 ofreció un ejemplo interesante de ese fenómeno. Más allá de los resultados deportivos, una parte importante de la conversación pública comenzó a girar alrededor de comportamientos observados dentro y fuera de la cancha. En estadios, redes sociales, programas de televisión y otros espacios se difundieron imágenes y relatos que muchas personas interpretaron como antideportivos, irrespetuosos o contrarios al espíritu del juego. Poco a poco comenzó a consolidarse una narrativa compartida: para una parte importante del público, esos comportamientos eran incompatibles con los valores y la excelencia deportiva que se esperan de una Copa del Mundo.

No se trata de determinar quién tenía razón en cada episodio ni de emitir un juicio sobre un país o una afición. Lo verdaderamente interesante es comprender cómo funciona la reputación.

Cada hecho, por sí solo, puede parecer anecdótico. Sin embargo, cuando distintos episodios empiezan a reforzar una misma percepción, el público deja de analizarlos de forma aislada y comienza a construir una narrativa. Y la reputación, al final, es precisamente eso: una narrativa compartida.

En comunicación estratégica solemos decir que la reputación no pertenece a quien la proyecta, sino a quienes la interpretan. No depende únicamente de lo que una organización, un líder, un deportista o una selección nacional creen representar, sino del significado que los distintos públicos atribuyen a sus acciones. Por eso, durante un Mundial no solo se construyen o se erosionan reputaciones individuales, también se fortalecen o se debilitan reputaciones colectivas. Y, en cierta medida, también se transforma la reputación de un país.

Un jugador puede afectar la imagen de un equipo. El comportamiento de una afición puede influir en la percepción sobre una selección. Y una selección puede terminar proyectando una imagen que millones de personas asocian (con razón o sin ella) al país que representa.

Las generalizaciones rara vez son justas. Ningún equipo representa a todos sus ciudadanos, del mismo modo que ninguna empresa representa a todos sus colaboradores o ninguna universidad a todos sus estudiantes. Sin embargo, así funcionan las percepciones humanas: construimos imágenes a partir de los símbolos con los que interactuamos.

Las organizaciones viven exactamente el mismo proceso. Una empresa puede desarrollar productos extraordinarios y, aun así, deteriorar su reputación por la conducta de sus directivos. Una universidad puede destacar por su excelencia académica y ver cuestionada su imagen por la manera en que responde a una crisis. Un líder puede alcanzar resultados sobresalientes y perder la confianza de su equipo por la forma en que trata a las personas.

Porque los resultados generan admiración, pero los comportamientos generan confianza. Y la confianza es el verdadero patrimonio de una reputación.

Quizá esa sea una de las lecciones más valiosas que deja cualquier competencia de alto nivel. Claro que el marcador define quién ganó un campeonato, pero la memoria colectiva suele determinar quién ganó el respeto, la admiración y la confianza. Y al final, los trofeos se guardan en las vitrinas, pero la reputación permanece en la memoria de las personas.

Press enter or click to view image in full size
Imagen tomada de Fox 9.

sábado, 30 de agosto de 2025

Cuando las preguntas de los estudiantes se convierten en lecciones… y recordatorios



Reflexiones sobre mi trayectoria en comunicación y docencia a partir de una entrevista inesperada.

Hoy comparto una conversación que va más allá de técnicas y herramientas: es un viaje al corazón de mi camino en la comunicación estratégica y la docencia. De hecho, es una entrevista que recientemente me hizo una estudiante universitaria en el marco de un curso de periodismo informativo (impartido por otro profesor), quien me propuso conversar acerca de mi experiencia profesional y académica.

A lo largo de la charla abordamos temas como mis inicios en la comunicación, el impacto que han tenido algunos profesores y proyectos en mi desarrollo, los logros y retos más significativos que he enfrentado, así como mi visión del presente y futuro de las relaciones públicas y la docencia.

Espero haber transmitido aunque sea un poquito de la pasión con la que recibo a mis estudiantes, la curiosidad con la que abordo cada proyecto y el valor que estimo de nuestra profesión, la cual para mí es un motor de transformación social.

Te invito a leer la entrevista completa y dejar tus impresiones acá.


Entre la docencia y la consultoría: reflexiones de una comunicadora

1. ¿Qué la motivó a elegir su carrera?

Mi carrera en comunicación surgió casi inesperadamente, pero también había ciertos elementos que la vida me iba señalando para que dirigiera mi camino profesional en esa área. Originalmente yo estudié la carrera de Inglés (más enfocado en la filología inglesa, no en la enseñanza) en la Universidad de Costa Rica. Esta es una carrera en la que entré por algunas coincidencias de la vida, pues mi interés era estudiar Farmacia, pero me faltaron 3 puntos para alcanzar el corte. Como tenía algunos conocimientos en el idioma, entré a inglés a ver si luego me podía pasar de carrera con buenas notas, pero me apasionó el área de la literatura, la retórica y la comunicación en general.

Ahí me formé mucho en lo que era el pensamiento crítico, elaboración de documentos, storytelling. Y posteriormente, cuando me gradué, entré a trabajar a un Hotel Bougainvillea, en Santo Domingo de Heredia, y nuevamente lo que iba a ser una posición temporal terminó por adentrarme al mundo de la comunicación, servicio al cliente y gestión empresarial. Me encantó estar en constante comunicación con diferentes equipos para que las cosas salieran satisfactoriamente de cara a los huéspedes y a los eventos o actividades, y también gestionar reservaciones y expectativas con agencias de viajes.

Fue una experiencia que me gustó muchísimo y donde empecé a identificar que la comunicación puede facilitar procesos, gestionar relaciones, mejorar la satisfacción del cliente y por ahí me dio por averiguar qué otras áreas complementarias podría estudiar. Me dividía entre Publicidad y Relaciones Públicas y al final me decanté por esta última.

2. ¿Dónde estudió y cómo fue su experiencia universitaria?

Mi Bachillerato en Relaciones Públicas lo estudié en la Universidad Interamericana de Costa Rica durante los primeros años, y ya para los últimos cuatrimestres la universidad se había fusionado con la Universidad Latina. Posteriormente, estudié la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Producción Audiovisual, también en la Universidad Latina. Y la verdad es que yo estoy muy satisfecha con la carrera, con los conocimientos adquiridos en la U y pues también con las oportunidades que de alguna manera la universidad ha facilitado para enriquecer el proceso de aprendizaje.

Y bueno con respecto a la experiencia universitaria, fue bastante bonita porque pude compartir con gente que pues ya tenía algunas experiencias laborales entonces nuestras conversaciones se enriquecían bastante con ejemplos reales y preguntas valiosas. En lo que se refiere a los profesores, pues también había profesores buenísimos y muy integrales -algunos siguen dando clases hoy-, otros tal vez no eran tan profundos, pero en general fue bastante bonito.

Particularmente te puedo comentar que, con uno de ellos, que me dió el curso de Manejo de Crisis, posteriormente fue colega en la agencia donde trabajé, entonces fue una experiencia simpática conocerlo primero como profesor y luego como compañero, desarrollando diferentes trabajos en equipo. También tuve un profesor inolvidable que lamentablemente acaba de fallecer la semana pasada (Jaime Hernández), quien tenía un conocimiento amplísimo en humanidades, teatro, cultura, cine, entonces las clases eran súper divertidas en el sentido de que siempre había algo rico sobre lo que conversar.

3. ¿Hubo algún profesor o curso que marcara su camino profesional?

Sí definitivamente. Vamos a ver, en el área de comunicación por supuesto el profesor Jaime Hernández que te acabo de mencionar, pero también Cristian Bonilla fue un profesor excepcional en producción audiovisual. Cristian es hoy Vicerrector de Innovación en la Universidad Latina. Recuerdo también a la profesora Sionny Porras, de grandísimo conocimiento en gestión de relaciones institucionales (trabajaba en el área de comunicación y prensa de RECOPE). Melvin Gómez era un profesor bastante duro pero muy, muy divertido en su forma de ser y en cómo nos hacía entender los conceptos y los procesos de la comunicación. Paola Tentori me dio solo un curso, pero su pensamiento estratégico en Mercadeo y macrotendencias fue determinante. Sí tuve bastantes profesores buenos, memorables y con los que uno uno procuraba matricular cursos. Un detalle que agradezco es que con casi todos ellos he mantenido una relación y una comunicación después de graduarme.

Trayectoria Laboral:

4. ¿Cuál fue su primer trabajo relacionado con su carrera?

Mi primer trabajo relacionado con la carrera de comunicación pues estuvo vinculado desde el servicio al cliente en el hotel, como mencionaba al inicio, atendiendo huéspedes y visitantes como recepcionista, como agente de reservaciones y luego también como asistente administrativa de la gerencia. Ahí conocí sobre el manejo de las empresas y la importancia de la comunicación con los diferentes stakeholders. Ya posteriormente pude ingresar a Comunicación Corporativa Ketchum (CCK), donde inicié como practicante -hice mi práctica profesional para poder graduarme- y luego me desempeñé y fui creciendo en diferentes posiciones: asistente de cuentas, ejecutiva de cuentas, gerente de cuentas, también una posición que en su momento se denominó Strategic Coach, desde la cual ayudaba a encauzar las diferentes estrategias de comunicación de los diferentes clientes de la agencia. Con los años, más adelante logré independizarme y ahora trabajo como consultora freelance o independiente para diferentes organizaciones por contratos o servicios profesionales.

5. ¿Cómo ha cambiado su carrera desde que empezó hasta ahora?

Al principio, al menos en mi caso, uno comienza con labores que pueden ser más operativas, pero desde las cuales se debe aprender a extraer las partes valiosas. Estas tareas no solo ayudan a formar el pensamiento crítico, sino que con los años y la experiencia adquirida a través de los diferentes proyectos y clientes, y conforme uno va madurando, nos permiten desarrollar una visión más completa y estratégica de las diversas posibilidades que podemos explorar a partir de la comunicación.

Cuando yo comencé, el tema de las redes sociales apenas estaba iniciando. No todo el mundo tenía Facebook; la mayoría apenas estaba empezando a usarlo. Ahora, no podemos hablar de comunicación sin contar con una estrategia de comunicación digital que abarque no solo las redes sociales, sino toda la comunicación digital. Además, la inteligencia artificial está presente e inherente en nuestro trabajo. La veo como una herramienta particular para agilizar los tiempos, pero no sustituye el pensamiento estratégico que uno ha desarrollado a lo largo de los años. Esto puede ser un reto para algunas personas, ya que muchas confían únicamente en las consultas a la inteligencia artificial y no necesariamente desarrollan esa parte del pensamiento estratégico.

6. ¿Ha trabajado en otras áreas además de la docencia?

Trabajé por muy poco tiempo en un call center, luego en el sector de hotelería, más adelante en una agencia de comunicación, y ahora como docente. Debo señalar que como asesora de diferentes clientes (cerca de 40) también podría decir que he tenido la oportunidad de trabajar en diferentes sectores, al menos superficialmente. Lo rico de esta carrera es que desde las relaciones públicas también podemos enriquecernos muchísimo de diferentes áreas, industrias y empresas, aplicaciones, enfoques, públicos… es de verdad una oportunidad ideal para aprender, enriquecerse y aportar.

Logros y Momentos Clave:

7. ¿De qué logro profesional se siente más orgulloso?

En cuanto a mis logros profesionales, hay varios que me hacen sentir muy orgullosa. Primero, después de trabajar en empresas de comunicación, logré independizarme y ofrecer mis servicios de asesoría de forma freelance. Esto sin duda es algo que da confianza y me hace sentirme muy completa desde el ámbito profesional.

A nivel individual, tengo particular cariño por tres proyectos que destacan en mi carrera:

a) Proyecto de Comunicación para la Escuela de Música de Santo Domingo: Este fue mi trabajo de licenciatura en Comunicación Colectiva con énfasis en Producción Audiovisual. Fue un proyecto integral que abarcó producción audiovisual, redes sociales y prensa. Este proyecto ganó un premio del Colegio de Periodistas en la categoría de estudiante universitario, lo cual me dio mucha seguridad para seguir adelante.

b) Premier del documental “La Última Entrevista de Don Alberto Cañas”: Organicé la premier de esta proyección en el Cine Magaly, un evento que fue un éxito total. Este proyecto fue un encargo de Gabriela Bruna, la directora de la entrevista, y contó con la colaboración de Gregorio Urbina, uno de los nietos de Don Alberto. El objetivo principal era lograr una alta convocatoria para que el público asistiera y disfrutara de la proyección en el Cine Magaly, un lugar emblemático que añadió un toque especial al evento. Para ello, realizamos una campaña o gestión de prensa para atraer a la audiencia. El resultado fue un éxito rotundo: todas las sillas del cine se llenaron, superando nuestras expectativas. La sala estaba completamente llena, lo que hizo que la experiencia fuera aún más gratificante. Contribuir a este proyecto fue una experiencia muy enriquecedora y significativa para mí. No solo por el éxito del evento en sí, sino también por la oportunidad de honrar la memoria y el legado de Don Alberto Cañas, una figura muy respetada y querida en nuestro país.

c) Evento Comen in Tech: Conceptualicé, coordiné y llevé a cabo este evento para una empresa de tecnología, que buscaba acercar exclusivamente a jóvenes y mujeres en el ámbito de la ingeniería y tecnología a figuras relevantes de STEAM en nuestro país. El evento incluyó la participación de ponentes del calibre de doña Sandra Kauffman. Fue un éxito y una alegría ver las ideas concretarse y generar una recepción ampliamente positiva entre las asistentes.

Y ya más recientemente, este año impulsé la realización de la Feria del Pan, un proyecto académico realizado en conjunto con la Municipalidad de San Rafael de Heredia y desarrollado ciento por ciento por estudiantes de Facultad de Arte, Diseño y Comunicación de la Universidad Latina que también fue un éxito.

8. ¿Ha habido alguna decisión que haya sido un punto de inflexión en su vida profesional?

Sí, totalmente. En realidad, yo creo que hay dos decisiones que han marcado un poco mi rumbo profesional. El primero es haber aceptado la posibilidad de coordinar la premier del documental de don Alberto Cañas, porque fue la primera vez en que alguien me consideró y confió en mí exclusivamente para llevar una tarea a la realidad. Eso sin duda fue algo que marcó por completo mi seguridad y confianza profesional y me dio una idea de cómo desarrollarme como consultora. Y el otro también fue el hecho de tomar la decisión de independizarme profesionalmente hablando y poder implementar mis servicios de forma individual. Eso es un cambio fuerte que no solo implica seguridad, sino también orden, claridad y autonomía.

9. ¿Cuál ha sido el mayor reto profesional que ha enfrentado?

Yo diría que mis mayores retos profesionales están alineados con los logros que mencioné anteriormente, ya que cada uno representó un desafío individual para demostrar que podía asumirlos sola y con éxito.

Sin duda, otro reto profesional constante es mantenerse actualizado sobre lo que ocurre en el país y en el mundo, para poder adecuar las recomendaciones a los diferentes escenarios y realidades de los clientes. Esto requiere un compromiso continuo con la actualización, ya sea leyendo, escuchando noticias, viendo cursos o podcasts, para estar informado, sensibilizado y actualizado, y así estar en capacidad de brindar una recomendación adecuada en el momento oportuno. Este reto profesional es constante y no desaparece con los años de experiencia. Al contrario. Es vital evitar caer en una zona de confort y pensar que ya lo sabemos todo, ya que nuestra carrera y la de nuestros clientes y organizaciones están en constante evolución. Por lo tanto, este es el reto profesional más relevante y que no podemos dejar de lado.

Experiencia como Docente:

10. ¿Por qué decidió dedicarse a la enseñanza?

Mi respeto por la profesión comenzó desde muy pequeña. En la escuela, admiraba muchísimo a mis maestras, quienes eran personas muy preparadas y comprometidas con desarrollar los talentos de los estudiantes. Sentí que la enseñanza era una profesión transformativa. En el colegio y la universidad, tuve profesores que impactaron mi camino y se convirtieron en mentores. Siempre tuve un gran respeto por aquellos que se comprometen con la enseñanza como un servicio.

Durante muchos años, la posibilidad de dar clases estuvo presente, pero me negaba porque no me sentía cómoda o preparada. Con el tiempo, acepté que me gustaba enseñar, tenía conocimiento y experiencia. Poco a poco, me fui formando y aprendiendo más. Ha sido una experiencia transformadora que me encanta, porque además de enseñar a los estudiantes, repaso las principales enseñanzas que he tenido a lo largo de mi camino profesional, tanto teóricas como prácticas. Esta experiencia me llena y me satisface, y podría decir que es casi como el concepto japonés de “isiga”, que indica que uno debe dedicarse a lo que sabe, le gusta y le llena.

11. ¿Qué es lo que más disfruta de ser profesor?

Lo que más disfruto de ser profesora es ver cómo los estudiantes no solo comprenden la materia, sino que también entienden su importancia y la relacionan con su día a día. Me encanta observar su proceso transformativo, cómo comparten sus reflexiones, aportan ideas creativas y las llevan a cabo. Aunque no siempre se da con todos, sí ocurre con la mayoría, y verlos progresar y convertirse en profesionales integrales no tiene precio. La satisfacción de verlos convertirse en colegas, trabajar juntos o incluso saber que podrían llegar a ser mis clientes en el futuro es enorme. Esta experiencia me llena, me alegra y me da propósito.

12. ¿Cuál ha sido su mayor aprendizaje al trabajar con estudiantes?

Creo que he tenido varios aprendizajes importantes. Al principio, tenía un poco de miedo porque no sabía con qué me iba a enfrentar. Hay muchos comentarios de que la gente joven no quiere aprender y que todo lo quieren fácil, pero eso es un mito. Me he encontrado con estudiantes que, en su mayoría, tienen un sentido humano y de logro muy relevante. Esto representa un reto, ya que no solo debo proporcionar información actualizada y profesional, sino también que les dé sentido a lo que aprenden y a lo que van a hacer en un futuro.

Otro gran aprendizaje es que los estudiantes quieren aprender y desarrollarse de forma integral, lo cual me encanta. En el aspecto humanístico, a veces se dice que las personas jóvenes no comparten ni quieren hablar, pero he descubierto que, con las técnicas adecuadas ellos demuestran su interés por dar sus puntos de vista y opiniones, e involucrarse activamente en conversaciones y contextos sociales actuales. Quieren mostrarse como los seres humanos integrales que son y tener contacto con la realidad del mundo.

En resumen, más allá de la parte profesional o técnica, mi mayor aprendizaje se enfoca en el área humanística y social.

Perspectiva y Consejos:

13. ¿Cómo ve la situación actual del campo profesional en el que trabaja?

Creo que estamos en un momento crítico para el ámbito de la comunicación, ya que varias fuerzas están confluyendo y podrían amenazar lo que hacemos si no estamos bien preparados. Por un lado, están las herramientas de inteligencia artificial, que debemos entender como facilitadoras del trabajo, pero no como sustitutas del pensamiento estratégico. Cada situación, contexto, cliente, reto y público requiere un análisis particular que solo nosotros, como seres humanos, podemos proporcionar, entendiendo la comunicación como un todo.

Por otro lado, nuestra credibilidad está siendo cuestionada por diversas razones. Los medios de comunicación son criticados por el uso de clicabais y la veracidad de las fuentes, y por seguir tendencias de redes sociales sin la debida investigación. Esto también afecta otras áreas, como la publicidad y las relaciones públicas. Hemos visto casos de agencias que envían propuestas a concursos internacionales que resultan no estar bien sustentadas o más bien alteradas, lo que genera una huella negativa sobre la veracidad de la gestión de la comunicación.

Además, a menudo se nos considera una profesión cosmética, encargada de los refrigerios, la prensa y los eventos, y no se nos ve como un área estratégica en los negocios. El reto está en demostrar nuestra diferenciación y presentar nuestra propuesta de valor a los diferentes clientes, para que puedan ver lo que podemos aportar. Este desafío es constante y no desaparecerá con el tiempo. Aunque el mercado no se está reduciendo, sino abriendo, debemos ser cada vez más ágiles en nuestras respuestas y en el diseño de soluciones.

Es importante recordar que no hay herramientas sustitutivas y no debemos dejarnos llevar por las concepciones erróneas que restan valor a nuestro verdadero aporten. Tenemos la oportunidad de demostrar el bien que podemos hacerle a la sociedad desde la comunicación, para que las cosas funcionen mejor, de forma más clara, con un mejor entendimiento y relacionamiento. De esta manera, todos podemos contribuir al desarrollo, paso a paso, ladrillo por ladrillo, una acción a la vez.

14. ¿Qué consejos les daría a quienes están empezando en esta carrera?

Lo primero es mantenerse completamente actualizado con todo lo que está pasando en el país y en el mundo. Esto implica ver noticias en televisión, escucharlas en la radio, seguirlas en redes sociales y escuchar programas de opinión y podcasts de periodistas. Es fundamental no quedarse con una sola fuente, sino escuchar todas las partes y ver las respuestas y comentarios en redes para entender la percepción del público. Es una labor continua de investigación, que aunque no siempre es formal, sí es constante y necesaria para medir el pulso del contexto.

Lo segundo es estar al día con las tendencias empresariales y organizacionales de comunicación. Esto incluye leer muchos libros, apuntarse a cursos relevantes y conocer las diferentes herramientas disponibles que pueden hacer nuestro trabajo más exitoso y ágil.

Lo tercero, y tal vez más importante, es buscar un mentor. He tenido la oportunidad de trabajar con personas muy preparadas que me han guiado en mi camino profesional. Una de ellas se convirtió en mi mentor, con quien puedo discutir ideas e iniciativas. Este mentor puede estar acompañado de un grupo de apoyo, amigos que también se desarrollan en esta área. A pesar de ser amigos, desde el punto de vista profesional, consulto con ellos para validar ideas y puntos de vista. Este grupo consultivo hace una gran diferencia, ya que permite tener una conversación profesional sobre los diferentes aspectos a valorar.

Mi cuarta recomendación es animarse a explorar las diferentes áreas de la comunicación. A veces nos enfocamos solo en redes sociales o en prensa, pero el mundo de la comunicación es mucho más amplio. Mi recomendación es que, si tienen la oportunidad de trabajar en una agencia de comunicación, lo hagan aunque sea por un corto periodo. Esto les permitirá entender la integralidad de las tareas que realizamos y no quedarse solo con una porción del trabajo. Además, trabajar en una agencia no solo les ayudará a aprender, sino también a enfrentar y resolver diferentes retos, probándose profesionalmente.

15. ¿Cómo mantiene su motivación y pasión por lo que hace?

Mi motivación principal se centra en lo que puedo aportar tanto a clientes como a estudiantes, y que sea de valor práctico para ellos, así como ayudarles a descubrir perspectivas que a lo mejor no están explorando. Me esfuerzo por hacer que mis entregables y clases sean valiosos y no se sientan comunes. En el aula, busco traer contenidos o dinámicas que ayuden a que la clase se sienta diferente, no común y corriente. Monitoreo frecuentemente cómo se sienten los estudiantes para saber si voy por buen camino y cómo puedo mejorar algunas tácticas y acciones. Esto es lo que me motiva y me ayuda a generar esa pasión por lo que hago.

Otra fuente de motivación es el impacto positivo que mi trabajo puede tener en la vida de las personas y en la sociedad. Ver cómo mis esfuerzos contribuyen al crecimiento y desarrollo de otros es muy gratificante, ya sean estudiantes o clientes y sus públicos. Además, la oportunidad de aprender constantemente y adquirir nuevas habilidades es muy estimulante para mí. La comunicación es un campo en constante evolución, y mantenerse al día con las últimas tendencias y tecnologías me motiva a seguir mejorando.

La posibilidad de ser creativa, encontrar soluciones innovadoras a los problemas, interactuar con un equipo de personas talentosas y apasionadas también es muy enriquecedor y motivador, así como recibir comentarios de satisfacción de las personas con las que comparto profesionalmente. Eso me llena, me alegra y me da propósito.

 — 

Contame, ¿qué te pareció esta conversación?


viernes, 18 de julio de 2025

Del CEO al meme: Cuando el liderazgo se desvanece entre escándalos y excusas

Hace un par de días, presenciamos uno de esos episodios que, aunque parecen sacados de una serie de drama corporativo, suceden en la vida real… y en empresas reales. Dos líderes de alto nivel, envueltos en una relación amorosa fuera de sus matrimonios, son expuestos de forma pública y abrupta. Lo verdaderamente escandaloso no es la relación en sí —eso, aunque incómodo, pertenece al ámbito privado— sino la reacción que le siguió.


Este caso, protagonizado por el CEO y la Chief People Officer de Astronomer, estalló luego de que fueran grabados en una actitud íntima durante un concierto de Coldplay, mientras asistían al evento como parte de una supuesta "experiencia corporativa". Al verse expuestos en la pantalla del jumbotrom, ambos corrieron a esconderse (¿Dos adultos ocultándose de las cámaras? Mmm, qué raro). La escena por supuesto que se viralizó por insólita... Y esto claramente dio para que el público buscara las razones (recordemos que la asistencia de la pareja al concierto se debía -supuestamente- a una actividad laboral... O sea, si hubo acompañantes, fijo había a chisme... Y por cierto... si esto fue así, uno se cuestiona si la "experiencia corporativa" es parte de una manipulación para callar a los colaboradores testigo de este amor prohibido. Por otra parte, más allá de la complicidad o conveniencia, también están los colaboradores que observan en silencio: colaboradores que confiaban en un liderazgo que hoy se vuelve difuso. La falta de coherencia no solo decepciona; erosiona el tejido cultural interno de cualquier organización).


Al día siguiente, el CEO en cuestión emitió un comunicado que, más que aclarar, evidenció la ausencia de un área de comunicación estratégica en la empresa. El documento fue más una expresión personal de incomodidad que una postura organizacional coherente. Esto revela un vacío crítico: la inexistencia o inoperatividad del área de comunicación estratégica dentro de la compañía. Las afirmaciones vagas y "actuadas" (oh, pobre víctima) y el uso de letras de una canción de Coldplay resultaron risibles y, peor, deslegitimaron la autoridad del CEO y de la compañía. 


A nombre de la organización, según CNN y otros medios, se emitió una declaración en la que se afirma que la Junta Directiva realizará una investigación interna y se designó un nuevo CEO temporal, al tiempo que Byron ha sido suspendido mientras tanto. Eso ya no es escándalo mediático, eso es una crisis organizacional y de liderazgo. Sin embargo, la nota no menciona a Chabot. En este caso, la omisión deliberada del estado de una de las partes resulta extraña, y aunado a que algunos otros medios estadounidenses afirman que ella también fue suspendida, refuerza la percepción de improvisación, descoordinación y falta de coherencia institucional.


Resulta llamativo también que Kristin Cabot se unió a la empresa apenas hace siete meses, lo que agrava la percepción de juicio ético comprometido y liderazgo prematuramente deslegitimado. En tan corto tiempo, pasó de ser una promesa en el liderazgo de talento humano a una figura central de una crisis que sacude la credibilidad de la compañía.


Siguiendo con tema de la carencia de acción comunicacional en la empresa, ¿dónde estaba el criterio profesional para anticipar escenarios de crisis? ¿Dónde la preparación para abordar reputacionalmente un hecho que trascendió lo privado y afectó la percepción pública de la marca?


Es importante notar que este caso no se trata de infidelidad solamente; se trata de coherencia. De valores. De asumir consecuencias. Dos líderes conscientes, adultos, con poder y responsabilidad, tomaron una decisión personal que impacta no solo sus familias, sino también a la empresa que lideran. No se puede hablar de respeto, honestidad y transparencia mientras se actúa desde la sombra (ahora que vemos que la directora de recursos humanos está involucrada, ¿tendrá esta empresa políticas de relaciones amorosas en el lugar de trabajo?).


Liderar una organización no es solo ocupar una posición de poder, mostrar reportes trimestrales o dar discursos sobre propósito. Es sostener la responsabilidad con integridad y en consecuencia. Es hacerse cargo, incluso cuando se está en el centro de la tormenta. Y sobre todo, es recordar que cuando un líder cae, no cae solo. También tambalea la credibilidad de su empresa y el pacto ético entre quien guía y quienes confían. El liderazgo auténtico se demuestra no en el ascenso, sino en la forma en que se sostiene ante la tormenta.



PD: Leí un post de una mercadóloga internacional comentando que le parecía inadecuado la explosión de newsjacking que han hecho las marcas en redes sociales al respecto porque era un cierto tipo de falta de respeto a las verdaderas víctimas de la situacion: las familias afectadas. Sin embargo, yo cuestiono un poco esa posición pues me parece que es parte de las consecuencias que acarrea vivir en el entorno tan mediático en el que vivimos, donde las decisiones privadas de figuras públicas —más aún si representan una organización y las decisiones son moralmente cuestionbles— tienen consecuencias. Y sí, también comunicacionales y familiares. Las marcas no hacen mofa de las familias... Se realiza contenido alrededor de una acción moralmente cuestionable: el affair.





martes, 14 de febrero de 2023

La tribu que yo elijo

Publicado originalmente en Medium el 15 de setiembre de 2018


 


“Mientras te hacés mayor, tenés una tribu de mujeres que crecen y maduran elegantemente con vos y con las que compartís sensatez. Ese es tu clan. Esa es tu familia. Esa es tu fortaleza”.

- Sheryl Crow

En la vida, muchas vivimos y sentimos y disfrutamos con gente tan hermosa a nuestro lado, pero no les expresamos lo suficiente ni el cariño ni la trascendencia que ellas tienen en nuestra existencia. Yo creo que deberíamos decirle a quienes nos importan cuánto y cómo nos importan, de qué manera los admiramos y porqué... Un abrazo y un elogio están tan a la mano que no deberíamos reprimirlos e impedir un acercamiento real y valioso.

Esta semana encontré de forma muy casual esta cita en la web mientras hacía una búsqueda de otro tema, pero la frase me capturó de inmediato. Fue tan fuerte y significativo lo que sentí que la envié a seis mujeres que quiero, admiro y respeto con el corazón entero. Seis mujeres que de alguna manera -en mayor o menor medida- han estado presentes en un año que para mí ha sido emocionalmente convulso y mentalmente retador. Seis mujeres que han aportado a mi redefinición de vida, algunas sin saberlo.

Esas seis mujeres siempre han contado con mi admiración y cariño por diferentes motivos, cada una por sus propias individualidades y por las características que hacen de nuestra amistad una relación única y real. Pero saber que han estado presentes alentándome y que podré contar con ellas para las cosas más elementales me ha llevado a atesorarlas aún más en este corazón abierto y leal.

A esas seis mujeres, además de agradecerles por ser parte de mi clan, las quiero a mi lado en los años que vienen y espero poder estar ahí también para ellas, cuando la circunstancia lo amerite, sea divertida o desafiante, porque hay consuelos y caricias para el alma que no deben desaparecer nunca.

Gracias a cada una por su fuerza, por su amor, por su nobleza. ¡Un abrazo fuerte e infinito y un brindis por la bendición de su existencia!

#TheTribeIChoose




jueves, 14 de enero de 2021

Somos lo que pensamos y que logramos lo que vemos

Hoy entregué una capacitación acerca de la Comunicación para el Liderazgo de equipos. Entre todos los contenidos que tratamos, mencionamos el tema del Growth Mindset o mentalidad ágil y de crecimiento, así como la apertura a la flexibilidad.

En una era y en un contexto taaaaaan desafiante como lo plantea la realidad actual y postpandémica, siempre es importantísimo mantener presente que somos lo que pensamos y que logramos lo que vemos.

Como dice este poema-reflexión de Rudyard Kipling:

“Si piensas que estás vencido, lo estás. Si piensas que no te atreves, no lo harás. Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás. Si piensas que perderás, ya has perdido, porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre. Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido, y muchos cobardes han fracasado, antes de haber su trabajo empezado. Piensa en grande y tus hechos crecerán. Piensa en pequeño y quedarás atrás. Piensa que puedes y podrás. Todo está en el estado mental. 
Si piensas que estás aventajado, lo estás. Tienes que pensar bien para elevarte. Tienes que estar seguro de ti mismo, antes de intentar ganar un premio. La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero, porque tarde o temprano, el hombre que gana, es aquél que cree poder hacerlo”.



 


sábado, 13 de junio de 2020

La radio en la actualidad: algunos factores de su vigencia



Hace unos días me preguntaron mi perspectiva como comunicadora y storyteller acerca de la utilidad de la radio para posicionar marcas aún en una sociedad tan visual. Esa fue -sin duda- una cuestión interesante de analizar.

En lo personal, creo que existen dos factores esenciales que han permitido que la radio se mantenga viva y relevante para el branding, a pesar de la popularidad de los formatos visuales:

 
La narrativa a través del guion
El primero es que la producción de un programa de radio o la inserción de un contenido editorial/informativo generalmente está apegado a la creación de un guion que lleva a la audiencia del programa de un punto A a un punto B, a través de un orden, secuencia o historia (igual que sucede en el storytelling). Además, la participación de los locutores (o bien narradores, participantes o entrevistados) le da voz propia a los mensajes y los transmiten de forma muy personal en la audiencia, como un diálogo directo, que no necesariamente es alcanzable a través de un formato visual como una infografía o un vídeo.
 
El storytelling eficaz logra estimular la mente y la imaginación del público para pueda procesar la historia o mensaje en cuestión desde su propio punto de vista o experiencia, de una forma sencilla y fácil, y este es el mismo principio que prima en la producción radiofónica: hay descripciones claras, sencillas y muy sensoriales que permiten a la audiencia sumergirse en el tema. De este modo, aunque la radio es un medio auditivo, depende de un uso rico y acertado de elementos visuales y sensoriales para cautivar al radioescucha.
 
En contraposición, los medios visuales no siempre maximizan ese potencial en sus propias producciones porque los autores los dan por sentado, porque los “romantizan” y prolongan su duración, aburriendo al espectador, o porque adentrarse en esas descripciones y usos puede representar costos altos en producción o emisión.
 
Señal flexible y adaptable
El segundo aspecto de la vigencia de la radio en la actualidad tiene que ver con la flexibilidad de su señal: para escuchar radio podés hacerlo tanto en vivo sintonizando la emisora desde un aparato tradicional, o bien desde la señal disponible en Internet en su sitio web o a través de aplicaciones disponibles para smarphones y computadoras. Sin embargo, también podés hacerlo en diferido desde podcasts, si la producción cuenta con ellos. En este sentido, la radio es muy versátil y permite que un contenido esté disponible en diferentes canales a un costo muy bajo de producción, lo que representa una gran ventaja frente a una producción audiovisual como un vídeo y los costos de pauta tradicional o digital o incluso costos de transmisión que la marca deba desembolsar para colocar esos contenidos “al aire”.
 
Tendencias del storytelling en la radio
Es importante reconocer que el storytelling siempre ha estado presente en la radio más que en ningún otro canal de comunicación masiva -a excepción de lo que tenga que ver con literatura o prensa escrita-, pues siempre ha contado con algún tipo de narrativa e interactividad de los locutores, entrevistados y radioescuchas. Los testimoniales, las explicaciones ilustrativas, las actividades inmersivas (como las votaciones mediante llamada a cabina, las opiniones al aire, las llamadas para compartir experiencias o responder a un concurso, etc.) siempre han existido en la radio, y han migrado de ese medio a las redes sociales. Incluso esas actividades inmersivas que requieren la participación del radioescucha fueron el origen de lo que hoy llamamos contenido a, donde los programas se iban -y van- desarrollando de acuerdo con la respuesta de la audiencia. En ese sentido, los formatos y las interacciones han influido en los nuevos canales de comunicación y los han transformado.
 
Pero, ¿qué ha cambiado en la radio en los últimos años?
Claro está que existen algunas más amenazas conductuales que técnicas en la operatividad de la radio. Y una de ellas es el altísimo consumo visual que se ha exponenciado a partir del acceso a teléfonos inteligentes y a Internet de banda ancha. Hoy es común ver transmisiones de radio por Facebook Live, e interactuar con las audiencias a través de Facebook, Twitter o WhatsApp, o sea que ya la radio también está adaptando tácticas transmedia para poder capturar la atención de sus oyentes. El reto está en cómo integrarlas de forma natural, valiosa y productiva para emisor, receptor y marca ubicada en el medio.
 
¿Se mantendrá la radio vigente en los próximos años?
Depende. Sí se mantendrá vigente porque ya hemos sido testigos de la radio continua siendo fuerte y todopoderosa cuando Internet como plataforma o servicio experimenta fallos o interrupciones. Se mantendrá vigente para quienes están pendientes de escuchar diferentes voces y criterios en mesas de discusión, que son presentados alternativamente y no autoseleccionados por criterios de preferencia o algoritmos de afinidad. Sin embargo, si los locutores continúan siendo autocomplacientes con sus estilos de animación ruidosos y comerciales, o si los productores no se preocupan por crear contenidos informativos, educativos y de esparcimiento más ricos, variados y provechosos para la audiencia, definitivamente la radio como la conocemos podría dejar de existir, pronto.




viernes, 22 de marzo de 2019

Obtuve el puesto, ¿y ahora qué hago?

5 tips para dominar las transiciones laborales con mayor éxito




Enviaste tu hoja de vida, te llamaron a la entrevista, hiciste las pruebas necesarias y luego de un periodo de angustiosa espera te avisaron que el puesto es tuyo. Colgás la llamada, gritás, saltás, abrazás a quien tenés al lado y luego de unos minutos de euforia pensás: “¿Y ahora qué hago?”. No importa si este es tu primer trabajo, si estás cambiando de empleo, si te promovieron o te trasladaron de departamento o de oficina… Luego de disfrutar esa breve victoria personal tras recibir la buena noticia, viene esa pregunta que te pone a pensar cómo vas a hacer para demostrar que verdaderamente sos la pieza adecuada para el perfil que aplicaste.
Es probable que el futuro te asuste demasiado si te quedás pensando en esta pregunta, o que incluso te inunde un mar de dudas ante la incertidumbre y expectativa de lo que viene por delante, pero afortunadamente existen algunas técnicas recomendadas por expertos que harán que la adaptación al nuevo empleo sea más fluida y menos escabrosa. Uno de esos expertos es Michael D. Watkins, un autor de Harvard Business Review Press especializado en la aceleración de la incorporación y la transición en las empresas, y quien en su ya clásico libro “Los primeros 90 días” explica diez claves para llegar cuanto antes al llamado “punto de equilibrio” donde podremos aportar un valor similar al que recibimos de la empresa. A continuación, te presentamos 5 de esos consejos:
1. Preparate: dejá tus viejos hábitos atrás y empezá a enriquecer tus fortalezas, a trabajar tus puntos débiles y a estimar cómo vas a enfrentarte ante los retos; anticipalos y planificá cómo abordarlos.
2. Acelerá tu aprendizaje: Tené un plan de aprendizaje, identificá qué es lo debés conocer de la empresa, de su cultura y su entorno, de tu puesto en específico, los recursos, retos y oportunidades de lo que hacés, cuáles son las expectativas que existen sobre vos y descubrí dónde puedes encontrar y desarrollar ese aprendizaje. Hacé las preguntas necesarias para entender con claridad las situaciones que se presentan. Relacionate con la cultura de la empresa u organización y sé parte de ella.
3.  Asegurá victorias tempranas: concéntrate en una oportunidad de interés para tu área en la cual verdaderamente podés cumplir y entregar un buen resultado que demuestre tus capacidades y valor profesional. Creá tu reputación y credibilidad a base de tu compromiso.
4. Mantené tu equilibrio: hacé un balance de cómo te sentís con respecto a la transición e identificá los factores de éxito o de vulnerabilidad. Analizá que ha salido bien y qué podrías mejorar y alinealo con las oportunidades de aprendizaje. Y no olvidés mantener el balance con tu vida personal y familiar.
5. Acelerá la transición de todos: tené presente que, así como vos te estás adaptando a un nuevo empleo, tu equipo de trabajo, tu jefe y hasta tu familia también se están acostumbrando a verte en una nueva faceta, a interactuar en una nueva dinámica de trabajo y a convivir en nuevas relaciones. Hablá con ellos y obtené feedback sobre cómo podés hacer que las cosas se mantengan en estado óptimo para para seguir construyendo valor en conjunto.
Los primeros 90 días son vistos frecuentemente como un periodo de evaluación, y si bien es cierto hay mucha ansiedad, ambiciones y presión porque se está bajo la lupa, también pueden ser un periodo que logre definir el futuro profesional con éxito y fluidez si se logra visualizarlo así. ¡Que no te tome por sorpresa!